5 de octubre de 2009

Una historia que recordar, una historia que continuar

sanjose120La parroquia de San José de Medina está de fiesta. El día 7 de este mes cumple 50 años. Fue la segunda parroquia de la ciudad de San Pedro Sula, que hoy cuenta con catorce. Los fieles católicos lo celebran con alegria, la alegria que nace de la fe y del amor cristiano. Como no quieren esconder los dones recibidos están realizando dos semanas de misión. Visitan los hogares, se reunen en comunidades, anuncian el Evangelio de la vida. El domigo, día cuatro, recorrieron en procesión y con carrozas alusivas a los acontecimientos celebrados en la cuarta avenida, desde la doce calle sureste hasta el templo parroquial, donde celebramos la Eucaristía. La fiesta parroquial continuó hasta media tarde con comiditas, marimba, danza, cantos, testimonios, etc.

sanjose50La parroquia de San José de Medina tiene ya una historia que recordar y que contar. Celebrar es descubrir el significado de un acontecimiento, reconocer que el tiempo no es el mero pasar de los días sino que está impregnado de sentido humano, que es “tiempo nuestro”, historia humana. Celebrar sus bodas de oro es hacer memoria de lo que Dios ha hecho en ella y por medio de ella. No podemos dejar en el olvido tantas obras de fe, de amor y de esperanza. Cuanto más reconocemos la historia, la gran historia humana y las pequeñas historias de personas y comunidades, como historia de salvación, más interés ponemos en recordar las maravillas que Dios va haciendo, a pesar de nuestros pecados y debilidades. La Sagrada Escritura es para nosotros el gran ejemplo de comunidades creyentes que recuerdan y cuentan las obras de Dios.

Nuestro recuerdo está lleno de agradecimiento. La parroquia da gracias a Dios por las personas que la formaron en el pasado y la forman actualmente, por el amor fraterno vivido en ella y por las obras de acción social realizadas en favor de los pobres; por la Palabra de Dios abundantemente sembrada y por los sacramentos celebrados, fuente de vida cristiana.

En el libro de la historia, en la memoria de las personas y en el corazón de Dios están los nombres de las Hijas de Caridad quienes, a partir de 1942, empiezan la construcción de una escuela, un internado y una Iglesia dedicada a San José. La Iglesia fue bendecida por el Nuncio Apostólico Monseñor Federico Lunardi el 23 de marzo de 1947. Están los nombres de los sacerdotes de la Congregación de la Misión (Paulinos, entre nosotros) que dirigieron y animaron pastoral y espiritualmente la parroquia hasta febrero del 2006, fecha en que es nombrado párroco el sacerdote diocesano hondureño P. Javier Santos.

La comunidad parroquial recibe esta herencia del pasado para vivirla hoy con fidelidad renovadora e ir construyendo una historia de gracia y bendición, de paz y de solidaridad. El recuerdo de los 50 años de existencia nos compromete en el presente, un presente cargado de desafíos y esperanzas. Mucho ha cambiado la situación cultural y social en este transcurso del tiempo. Ha crecido la población de manera que en el territorio primero de la parroquia San José, hoy funcionan cuatro parroquias. En esta nueva situación, los discipulos misioneros de Jesucristo estamos llamados a anunciar el evangelio de la vida, a construir comunidad, a practicar la caridad y la justicia. La celebración de los 50 años es una oportunidad para que la parroquia renueve sus opciones pastorales, reavive su espíritu y crezca en la fidelidad al evangelio.

Me uno a la acción de gracias, a la alegría y al compromiso de los fieles católicos de la parroquia San José de Medina. Los felicito en su fiesta aniversario y los animo a proseguir en el camino del seguimiento de Jesucristo, recordando el tramo recorrido y haciendo nuevo camino al andar.

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