BLOGS + Al Pie de El Merendón Formación de los discípulos misioneros Posteado por Ángel Garachana diciembre 14, 2009 a las 5:34pm

El documento de Aparecida, regalo de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano a nuestras Iglesias, dedica el Capitulo sexto al “itinerario formativo de los discípulos misioneros”. En él encontramos esta decisiva y exigente afirmación: “la vocación y el compromiso de ser hoy discípulos misioneros de Jesucristo en América Latina y El Caribe, requieren una clara y decidida opción por la formación de los miembros de nuestras comunidades, en bien de todos los bautizados, cualquiera sea la función que desarrollen en la Iglesia” (DA 276).

En las dos primeras semanas de este mes he presidido el acto de entrega de su diploma de graduación en diversos cursos de formación religiosa católica. El día dos el “Apostolado Católico Israel” graduaba a 27 agentes de pastoral después de tres años de formación con cuatros horas semanales. El día 12, la parroquia Corazón de María del Sector Rivera Hernández daba su diploma a 38 laicos comprometidos después de dos años de formación con cuatro horas semanales. Mañana día 15, la Universidad Católica  de San Pedro Sula dará su diplomado en teología a 32 alumnos que han cursado 270 horas de clase anuales.  Y durante estas semanas estamos informando, por diversos medios, que el campus de la UNICAH en San Pedro Sula iniciará la carrera en teología pastoral, en enero próximo.

Estas son algunas muestras de mi “clara y decidida opción por la formación de los miembros de nuestras comunidades” en la diócesis de San Pedro Sula según me pide Aparecida. Este interés por la formación de los agentes de pastoral ha quedado plasmado en el plan pastoral diocesano que formula así una de sus líneas de acción: “cuidar la formación integral y continua del discípulo de Jesucristo, especialmente de los diversos agentes de pastoral, ofreciendo las estructuras y medios para lograrlo” (línea quinta de la prioridad primera).

Estoy contento por lo que vamos logrando en la formación humana, teológica, espiritual y pastoral de los laicos pero reconozco que aún debemos avanzar mucho en lo que califico como una formación “integral, sistemática y progresiva”, que contemple niveles de formación, perfil de los participantes, contenidos temáticos, experiencias pastorales, equipos de formación debidamente preparados, etc.

El número 281 del documento de Aparecida me motiva y orienta en este proyecto. El texto comienza afirmando la necesidad de “itinerarios diversificados, respetuosos de los procesos personales y comunitarios, para llegar a la plenitud de vida en Cristo”. Pide la elaboración de “un proyecto orgánico de formación, aprobado por el Obispo y elaborado con los organismos diocesanos competentes, teniendo en cuenta todas las fuerzas viva de la Iglesia particular” y finalmente recuerda que la eficacia del proceso requiere “equipos de formación convenientemente preparados que acompañen a las personas con pedagogías dinámicas, activas y abiertas”.

Estamos en el itinerario formativo de los discípulos misioneros y con ganas de seguir avanzando.

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