BLOGS + Al Pie de El Merendón Vuelta al seminario Posteado por Ángel Garachana enero 25, 2012 a las 8:32pm

El domingo día 22 regresaban los seminaristas al seminario interdiocesano Nuestra Señora de Suyapa y se incorporaban por primera vez los que van a iniciar el curso propedéutico o introductorio. En el seminario menor Santiago Apóstol de la diócesis de San Pedro Sula se están preparando las personas, las programaciones y los locales para recibir a los jóvenes que van a ingresar a comienzos de febrero y para acompañar a quienes desean llevar un proceso de discernimiento vocacional en sus familias y en sus parroquias.

Nuestra diócesis considera la pastoral vocacional como prioridad porque el número de fieles por sacerdote es muy alto y porque de la totalidad de sacerdotes que realizan su ministerio en nuestra iglesia local sólo una cuarta parte son sacerdotes diocesanos hondureños. Ciertamente que estamos realizando un trabajo importante y vamos cosechando buenos frutos. Hay siete seminaristas que han terminado la teología y están en las parroquias realizando el bienio de práctica pastoral. Contamos con 24 jóvenes en el seminario mayor. Nueve jóvenes pasan a formar parte de la nueva diócesis de La Ceiba. Esperamos quince candidatos para el seminario menor y una treintena en el año de discernimiento para un posible ingreso en el 2013.

Pero no podemos quedarnos tranquilos. Las palabras del Señor “la mies es mucha y los trabajadores pocos” son una realidad dolorosa entre nosotros, deben resonar en nuestra conciencia y suscitar una pastoral vocacional entusiasta, global y organizada. Dios quiere contar con nuestra mediación para seguir llamando y acompañando el proceso de discernimiento y formación vocacional.

En el catecismo de Astete y Vilariño que yo me  aprendí de memoria en la escuela y en la catequesis de mi pueblo, se formulaba esta pregunta: “¿eres cristiano?” y respondía: “soy cristiano por la gracia  de Dios”.
Sí, soy cristiano por la gracia de Dios que actuó  directamente  en mi espíritu  y que actuó también  en las mediaciones humanas. Soy cristiano porque  mis padres me llevaron a bautizar; me  enseñaron a rezar. Porque Don Virgilio, el párroco, me bautizó, me dio la primera comunión, me enseñó el catecismo. Y así podría seguir  con una lista de personas sin las cuales no  sería el cristiano que soy.
De la misma manera puedo decir  que soy  religioso y sacerdote “por la gracia de Dios”  que tocó mi corazón y por la gracia de Dios en el P. Marciano que me llevó al seminario claretiano a los 14 años, terminada la escuela, por el  P. Gregorio, el P. José Luis, los compañeros Fernando, Basilio, etc. Es decir, Dios me ha llamado y acompañado por medio de determinadas personas.
La llamada de Dios en Jesús el Señor se hace humana a través de la mediación de muchas personas. A través de ti y de mí. ¿Cómo? Por la oración, el testimonio, la propuesta clara y respetuosa, el acompañamiento solicito y, en muchos casos, por la participación directa y organizada en la pastoral vocacional de la parroquia y de la diócesis.