<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Al Pie de El Merendón</title>
	<atom:link href="http://blogs.laprensa.hn/angel/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.laprensa.hn/angel</link>
	<description>Otro sitio más de Blogs La Prensa Sites</description>
	<lastBuildDate>Sat, 12 May 2012 19:40:17 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=</generator>
		<item>
		<title>La fe es puesta a prueba</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/12/la-fe-es-puesta-a-prueba/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/12/la-fe-es-puesta-a-prueba/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 12 May 2012 19:40:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[SINODO DIOCESANO]]></category>
		<category><![CDATA[fe]]></category>
		<category><![CDATA[prueba]]></category>
		<category><![CDATA[Sínodo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1218</guid>
		<description><![CDATA[El Sínodo Diocesano, al que estamos convocados los católicos de la diócesis de San Pedro Sula, es una invitación a profundizar en la experiencia de fe. La fe, como adhesión amorosa y entrega personal a Jesucristo, no es una realidad poseída de una vez para siempre sino que está llamada a crecer y a invadir [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El Sínodo Diocesano, al que estamos convocados los católicos de la diócesis de San Pedro Sula, es una invitación a profundizar en la experiencia de fe. La fe, como adhesión amorosa y entrega personal a Jesucristo, no es una realidad poseída de una vez para siempre sino que está llamada a crecer y a invadir toda la vida del creyente: pensamiento, afecto, mentalidad y comportamiento.</p>
<p>El evangelio nos recuerda que esta fe es puesta a prueba. Hoy son muchas las pruebas de la fe. Como a Jesús, el Espíritu nos lleva al desierto, es decir a situaciones internas y externas en las que la fe es puesta a prueba para comprobar su calidad y salir de la prueba más enraizada y purificada. En la prueba son muchos los que sucumben, los que abandonan la verdadera fe, los que cambian al Dios vivo y verdadero por los ídolos del poder y del dominio, del dinero fácil,  injusto y empobrecedor de otros, de la imagen y prestigio social, del consumismo de cosas y placeres.<span id="more-1218"></span></p>
<p>También Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto donde fue tentado por Satanás (Mc. 1,12-13). En el desierto, lugar de prueba y de fidelidad de Dios, Jesús permaneció 40 días para volver a recorrer en si mismo toda la historia de la humanidad: la historia de Adán que fue tentado, peco y murió, la historia del pueblo de Dios que en el desierto fue sometido a la prueba y cayó. Pero Jesús no sucumbe a la tentación, es el vencedor del pecado y el restaurador de los orígenes según el plan de Dios. El es el nuevo Adán que vive en armonía con la creación y con Dios. “Vivía con las fieras y los ángeles le servían”. Él es el comienzo de la nueva humanidad que tiene su signo y sacramento en la Iglesia, comunidad de los que creen en Jesús, que han muerto al viejo Adán y participan de la vida nueva de Jesús, la vida de “hijos queridos” de Dios, por el bautismo (cfr. Mc. 1,9-11).</p>
<p>Una prueba característica de los tiempos actuales es la dificultad de transmitir la fe a las nuevas generaciones. Estamos viviendo tiempos de cambios profundos, rápidos y globales. El cambio más profundo es el cambio cultural que afecta a todos pero de manera especial a las nuevas generaciones. Estos cambios inciden de manera muy profunda en la transmisión de la fe en cuanto va ligada a unas expresiones, lenguajes y símbolos mudables. Por eso, un objetivo prioritario del Sínodo es “abrir horizontes para testimoniar y transmitir la fe a las nuevas generaciones”.</p>
<p>+ Ángel Garachana Pérez, CMF Obispo de San Pedro Sula</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/12/la-fe-es-puesta-a-prueba/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Estaba en la cárcel, y fueron a verme</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/10/estaba-en-la-carcel-y-fueron-a-verme/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/10/estaba-en-la-carcel-y-fueron-a-verme/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 10 May 2012 20:46:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[REALIDAD SOCIAL]]></category>
		<category><![CDATA[cárcel]]></category>
		<category><![CDATA[Penitenci]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1215</guid>
		<description><![CDATA[En los últimos meses ha sido noticia en los medios de comunicación la realidad del sistema carcelario de Honduras, bien por los dramáticos y dolorosos acontecimientos ocurridos, bien por las valoraciones expresadas por diversos organismos internacionales de derechos humanos. Yo quiero escribir sobre unas personas que no salen en las noticias, y sin embargo están [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En los últimos meses ha sido noticia en los medios de comunicación la realidad del sistema carcelario de Honduras, bien por los dramáticos y dolorosos acontecimientos ocurridos, bien por las valoraciones expresadas por diversos organismos internacionales de derechos humanos. Yo quiero escribir sobre unas personas que no salen en las noticias, y sin embargo están realizando una hermosa tarea, son los agentes de pastoral penitenciaria católica.</p>
<p>¿Qué motiva a estos hombres y mujeres a ir a la cárcel, a estar y trabajar con los privados de libertad?<span id="more-1215"></span></p>
<p>Cuando hacemos algo importante, algo que nos compromete, es por que una fuerza interior nos anima, entusiasma y da valor. El trabajo de la Pastoral Penitenciaria, de entrada, no es fácil ni atrayente. La cárcel no es un lugar en el que muchos cristianos quieran realizar su apostolado. La causa radical que motiva a estos discípulos misioneros no es otra que la persona de Jesucristo, su ejemplo y sus enseñanzas: por Él y como Él.</p>
<p>El Agente de Pastoral Penitenciaria es una persona de Jesucristo, llamada, formada, motivada por Él. Es el conocimiento vivo, amoroso de Jesucristo quien lleva a tomar la decisión de participar en la pastoral de las cárceles.</p>
<p>¿Qué lleva consigo el Agente de Pastoral Penitenciaria cuando va al centro penal? Principalmente dos valores: misericordia y reconciliación.</p>
<p>La Pastoral Penitenciaria es una pastoral de la misericordia, como fue la de Jesús: Jesús anuncia la buena noticia del amor, de la misericordia entrañable y gratuita del Padre. Y realiza actos de pura misericordia con los pobres y los pecadores. Siendo nosotros pecadores, Dios Padre no nos condena sino que, conmovido entrañablemente, lleno de compasión, se acerca a nosotros por medio de Jesús. El agente de Pastoral Penitenciaria está movido por esa misma misericordia que no juzga ni condena. Es un testigo de la misericordia.</p>
<p>Lleva consigo el deseo y el compromiso de la reconciliación del privado de libertad con Dios: que llegue a saberse perdonado y reconciliado con Dios; del privado de libertad que ha hecho daño grave a otros con estos dañados. Al sistema legal esto no le importa mucho. Al Agente de Pastoral Penitenciaria, sí. Del privado de libertad con sus compañeros. La cárcel es lugar de tensiones, discusiones, peleas, lucha de control y poder&#8230; El Agente de Pastoral Penitenciaria hace lo posible por favorecer un ambiente de reconciliación.</p>
<p>¿Con qué espíritu va el Agente de Pastoral Penitenciaria al centro penal, y con qué espíritu está con los privados de libertad?</p>
<p>Es muy importante conocer el espíritu con que realizamos nuestras tareas. El Agente de Pastoral Penitenciaria realiza su trabajo pastoral con humildad. El no va creyéndose mejor que los demás, condenándolos, poniéndose por encima, despreciando a &#8220;esos presos&#8221;. Va como Jesús, humilde y sencillo de corazón, que, siendo santo, no condena ni desprecia. San Pablo en la carta a los filipenses nos dice que Jesús, siendo de condición divina se abajó a si mismo. (Fil 2,8).</p>
<p>El Agente de Pastoral Penitenciaria está presente con espíritu y actitud de servicio. Se pone al servicio de los privados de libertad, ve cómo puede ayudarlos, servirlos, en el aspecto material, psicológico y espiritual. Como Jesús, al lavar los pies, sabe abajarse para el servicio, porque no se busca a sí mismo sino el bien de los presos.</p>
<p>El Agente de Pastoral Penitenciaria trabaja animado por un gran espíritu de esperanza. Necesita una gran esperanza, porque no es un trabajo de relumbre social, de fácil éxito apostólico sino que las dificultades, el cansancio, las ganas de dejarlo ponen a prueba su perseverancia. A veces será la escases del fruto la que engendra desánimo, otras veces la recaída de quien creíamos rehabilitado; las ganas de abandonar pueden crecer porque los deseos de cambio se estrellan contra la indiferencia gubernamental, o porque se encuentra poco apoyo de las mismas comunidades cristianas y de la sociedad. El Agente de Pastoral Penitenciaria se apoya en Dios. Espera en Dios.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/10/estaba-en-la-carcel-y-fueron-a-verme/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Jornada Pascual por la Paz</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/05/jornada-pascual-por-la-paz/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/05/jornada-pascual-por-la-paz/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 05 May 2012 20:01:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[REALIDAD SOCIAL]]></category>
		<category><![CDATA[comunicad]]></category>
		<category><![CDATA[Honduras]]></category>
		<category><![CDATA[Por la Paz]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1209</guid>
		<description><![CDATA[“EL SEÑOR RESCUCITADO SU PAZ NOS HA ENTREGADO&#8221; Queridos amigos: Paz. Como el Señor Jesús quiero, en este domingo pascual, hacerles llegar su saludo de Resucitado: ¡Paz! Un saludo que se abre camino a través del miedo que una violencia cruel y constante genera entre nosotros. Las diecisiete parroquias de San Pedro Sula, La Lima [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>“EL SEÑOR RESCUCITADO SU PAZ NOS HA ENTREGADO&#8221;<br />
Queridos amigos: Paz. Como el Señor Jesús quiero, en este domingo pascual, hacerles llegar su saludo de Resucitado: ¡Paz! Un saludo que se abre camino a través del miedo que una violencia cruel y constante genera entre nosotros. Las diecisiete parroquias de San Pedro Sula, La Lima y San Manuel nos convocan ahora con el sonido de sus campanas y con sus luces a “permanecer” unidos a Cristo el Señor, unidos en comunión y unidos en el compromiso por la justicia y por la paz.<span id="more-1209"></span><br />
Escuchamos en la lectura del evangelio de este domingo la llamada de Jesús a “permanecer” en Él y en su fidelidad al proyecto de vida y de amor del Padre. Una fidelidad de pastor bueno, comprometido y solidario que contrasta con la opción “asalariada” de quien solo se ocupa de sí mismo.<br />
Lamentamos escuchar casi cada día cómo actúa entre nosotros el sicariato. Es decir, cómo actúan los asalariados para la muerte. Pero si nos encerramos en nuestro propio interés, si huimos ante las dificultades, si nos desentendemos de nuestras responsabilidades, si no nos sentimos solidarios en el dolor de cada víctima, en el sufrimiento de cada persona excluida y violentada en su dignidad, si no queremos mirar la realidad ni analizar las causas de nuestros males, estaremos construyendo una cultura de muerte, una cultura “asalariada”, una cultura de sicarios.<br />
Jesús, resucitado, nos entregó su Paz y nos la entrega hoy. Por eso, queremos que el sonido de las campanas nos recuerde que aquí entre nosotros, donde abunda la violencia, la injusticia y la muerte es, sin embargo, más abundante la bondad, la entrega, el amor y la solidaridad. No es una afirmación vacía la que hago, no es una mirada ingenua ni un optimismo poco crítico el que me lleva a proclamar esto. Es mirada de fe contrastada en la experiencia de tantos miles y miles de personas en nuestro departamento empeñadas en entregar su vida cada día a través del cariño y servicio de sus familias, en la realización de su trabajo, en la cercanía y colaboración con sus vecinos, en la acogida y defensa de los pequeños, en tanta y tantas tareas de solidaridad que nos hacen ver la presencia de Aquel que nos renueva con su Espíritu.<br />
Acogemos la llamada de Jesús a “permanecer”, a ser constantes en discernir su camino. Con una bella expresión, Pedro proclamó al Señor resucitado como Guía, Pionero, Príncipe de la Vida. Como el pueblo conducido por Moisés hacia la libertad, hemos proclamado: Basta ya, queremos justicia. Como Pueblo de Dios en camino, anhelamos paz y reconocemos que Cristo es nuestra esperanza. Como Cuerpo de Cristo nos sabemos resucitados en Él. Como Cuerpo de Cristo queremos crecer en solidaridad; como Cuerpo entregado compartimos la suerte de las víctimas crucificadas por la injusticia y la violencia asesina, como Cuerpo glorificado damos gracias porque podemos amar y construir paz.</p>
<p>+MONS. ANGEL GARACHANA PEREZ, cmf<br />
Obispo de San Pedro Sula</p>
<p>San Pedro Sula, Mayo 5, 2012</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/05/05/jornada-pascual-por-la-paz/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sacerdotes en camino con su Iglesia</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/28/sacerdotes-en-camino-con-su-iglesia/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/28/sacerdotes-en-camino-con-su-iglesia/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 28 Apr 2012 16:06:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1206</guid>
		<description><![CDATA[Los sacerdotes de la diócesis de San Pedro Sula nos hemos reunido durante día y medio para dar seguimiento al Sínodo Diocesano.  Hemos platicado sobre el camino recorrido en los dos meses transcurridos desde su convocatoria, hemos renovado las fuerzas y marcado la trayectoria hasta la fiesta de San Pedro Apóstol. Queremos tomarnos en serio [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Los sacerdotes de la diócesis de San Pedro Sula nos hemos reunido durante día y medio para dar seguimiento al Sínodo Diocesano.  Hemos platicado sobre el camino recorrido en los dos meses transcurridos desde su convocatoria, hemos renovado las fuerzas y marcado la trayectoria hasta la fiesta de San Pedro Apóstol. Queremos tomarnos en serio el proyecto sinodal y acompañar a los fieles en este itinerario.</p>
<p><strong><span id="more-1206"></span>Iglesia itinerante</strong></p>
<p>La Iglesia de Jesucristo es una Iglesia en camino, itinerante. “Va peregrinando entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios, anunciando la cruz y la muerte del Señor hasta que Él venga” (Vaticano II, L.G. 8). La Iglesia, aunque es obra de Dios y rebasa los limites de tiempos y lugares, entra sin embargo en la historia humana con la misión de extenderse a todos los pueblos y de transformar la historia humana en “historia de salvación” (Cfr Vaticano II, L.G. 9).</p>
<p>La Iglesia de “la Palabra encarnada” “no puede prescindir del contexto histórico donde viven sus miembros. Su vida acontece en contextos socioculturales bien concretos. Estas transformaciones sociales y culturales representan naturalmente nuevos desafíos para la Iglesia en su misión de construir el Reino de Dios” (DA 367).</p>
<p>En consecuencia, la Iglesia no puede instalarse en lo ya logrado sino que está llamada a “renovarse permanentemente”; ni puede replegarse en la seguridad del puerto sino que está llamada a “remar mar adentro”, a entrar en el oleaje de la historia, puesta su confianza en su Señor Jesucristo que es también Señor de la historia humana.</p>
<p>La convocatoria del Sínodo Diocesano nos invita a tomar conciencia de este carácter itinerante de nuestra diócesis, a ponernos en actitud de escucha de la voluntad de Dios expresada en los signos de nuestro tiempo y a renovarnos con audacia y fidelidad (Cfr Documento de Aparecida 11).</p>
<p><strong>Acompañar en el camino</strong></p>
<p>En esta Iglesia itinerante, los sacerdotes han de ser compañeros de camino de los fieles que les han  sido encomendados. Se acompaña desde la cercanía afectiva y física, como lo hizo Jesús. Su condición divina no lo alejó ni siquiera de los más despreciados, al contrario, se hizo tan prójimo afectivamente que sus amados preferenciales eran los pobres y se acercó tanto físicamente que las multitudes lo estrujaban (Cfr Mc 5, 24. 31). La consagración sacerdotal tampoco separa a los sacerdotes de la gente sino que los coloca en medio de ella en misión.</p>
<p>Acompañar en el camino es adaptarse al paso de aquellos que son acompañados, caminar juntos para poder escuchar sus preguntas y dudas, sentir sus alegrías y dolores, compartir cansancios y esperanzas. El modelo de este acompañamiento es Jesús en el camino de Emaus: “mientras hablaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos” (Lc 24,15). Podría haberlos deslumbrado en un momento, podría haberles echado en cara su incredulidad. “En cambio, el método es otro: es el método progresivo del estímulo, de la pregunta, de hacer salir a flote el problema gradualmente. He aquí a Jesús, sabio pedagogo, evangelizador, que ayuda a los dos a ayudarse” (C.M. Martini).</p>
<p>Pueden llegar momentos en los que la tentación de abandonar a los fieles ronde el pensamiento del sacerdote, sobre todo cuando el camino se hace duro y pesado. Sacerdotes, no caigan en este engaño, no abandonen a los fieles en los momentos de dificultad, prueba o persecución. Permanezcan siempre con ellos. Esta es la señal que caracteriza al buen pastor. Nos lo enseña Jesús: “el buen pastor da la vida por sus ovejas; no como el asalariado que ni es verdadero pastor ni propietario de las ovejas. Este, cuando ve venir al lobo, las abandona y huye” (Jn 10, 11-12).</p>
<p>En el ambiente marinero, existe la norma de que, en caso de peligro o naufragio, el último en abandonar el barco es el capitán. Y si no lo hace así es tenido por cobarde e irresponsable, como ha ocurrido recientemente con el capitán del crucero “Concordia”, encallado en las costas de Italia.</p>
<p><strong>Animar en el camino</strong></p>
<p>Los sacerdotes tienen  también una tarea de animación, de infundir ánimo, energía y valor a los fieles y a las comunidades. A lo largo del camino puede llegar el cansancio, infiltrarse el desaliento y desdibujarse la esperanza. Y la comunidad necesita una palabra de aliento y estímulo.</p>
<p>La primera forma de animar es el testimonio del propio entusiasmo, generosidad y esperanza. El ministerio sacerdotal nace y se alimenta de la pasión por Dios y por su pueblo. “Ánimas animosas quiere el Señor”, decía Santa Teresa, no espíritus apocados y pusilánimes.</p>
<p>Pero como el ánimo no se reduce a los variables estados emocionales, es preciso que los sacerdotes ofrezcan también a los fieles buenas razones y convincentes motivos para vivir la fe con esta actitud de camino, de proceso, de renovación. Con tristeza constatamos que hay un déficit de perseverancia, de fidelidad. Se emprenden cambios de vida con entusiasmo y se inician proyectos con decisión, pero se abandonan fácilmente cuando llega la “normalidad” de cada día, cuando requieren voluntad y esfuerzo sostenido, cuando llega la prueba y la dificultad seria. Necesitamos cristianos de convicciones no simplemente cristianos de emociones y de circunstancias</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/28/sacerdotes-en-camino-con-su-iglesia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una larga lista de nombres&#8230;</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/26/una-larga-lista-de-nombres/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/26/una-larga-lista-de-nombres/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Apr 2012 21:42:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[TESTIGOS]]></category>
		<category><![CDATA[seminaristas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1204</guid>
		<description><![CDATA[Con motivo del nuevo curso formativo en nuestros seminarios y de la planificación de pastoral vocacional ofrecía algunos datos sobre los seminaristas y jóvenes en proceso vocacional en nuestra diócesis y justificaba la invitación a implicarse en la pastoral vocacional con la oración, el testimonio y la acción. Hoy quiero prolongar mi reflexión sobre la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Con motivo del nuevo curso formativo en nuestros seminarios y de la planificación de pastoral vocacional ofrecía algunos datos sobre los seminaristas y jóvenes en proceso vocacional en nuestra diócesis y justificaba la invitación a implicarse en la pastoral vocacional con la oración, el testimonio y la acción. Hoy quiero prolongar mi reflexión sobre la mediación humana en el nacer, crecer y realizarse de la vocación. Me da pie para ello la semana vocacional que estamos celebrando y que culmina el próximo domingo, llamado “domingo del Buen Pastor”.<span id="more-1204"></span></p>
<p>Hay algunos planteamientos erróneos e ineficaces en la manera de entender la vocación y la pastoral vocacional. Algunos, por falta de convicción vocacional o por un mal entendido respeto a Dios y a la persona, todo se lo dejan a Dios. Dice “El llamará dónde, cuándo y cómo quiera. Nosotros, poco o nada, podemos hacer. Además ¿Quién soy yo para meterme en la vida de otra persona, en algo tan íntimo como es la experiencia vocacional?”.</p>
<p>Comienzo afirmando que hay una presencia de los demás en la misma experiencia vocacional. Fieles al evangelio de la caridad del Dios que ama a los hombres,  que se humaniza en Jesucristo, que por su boca nos da el mandamiento: “ámense como yo los he amado”,  afirmamos que no es en una subjetividad cerrada o evadida donde escuchamos la llamada de Dios sino sumergiéndonos en los demás. Cuánto más sensibles seamos, por la fe  y la caridad, a la acción y a la palabra humana, más  escucharemos en ellas el eco de la llamada de Dios.</p>
<p>La experiencia vocacional, en cuanto experiencia teologal, está esencialmente unida  a la capacidad de apertura, profundidad y comunión que tenemos con los otros, con su vida, aspiraciones y necesidades.</p>
<p>Cerrar los caminos que nos llevan y nos traen al otro es cerrar los caminos por los que Dios viene. Abrir los ojos, los oídos, las manos y el  corazón a los demás  es ver, oír, tocar, acoger al Dios que llama.</p>
<p>Existe una presencia de los demás en la vocación más directa, activa y recíproca. Una mirada retrospectiva sobre el propio itinerario vocacional nos hará comprender las múltiples ayudas recibidas de personas y grupos concretos. ¿Puedo contar mi vocación sin incluir una lista de nombres entrañables?</p>
<p>La propia experiencia testifica que la vocación se descubre en la relación personal, activa y recíproca. Ayudo y soy ayudado. Es la dinámica de la personalización. Tomo conciencia de mí y me hago persona mediante los otros. Conozco mi vocación, es decir, los valores según los que debo realizarme,  mediante una red de comunicaciones con otros muchos, individual y comunitariamente considerados.</p>
<p>La experiencia vocacional es la experiencia de la vida como una red, una vida vinculada gozosamente a muchas personas; una red por la que circula la llamada amorosa de Dios. Yo no puedo contar mi vocación sin incluir una larga lista de nombres, desde el claretiano que me dijo que si quería ser misionero, pasando por mis padres que me transmitieron la fe y me dejaron ir al seminario, continuando con los formadores que me acompañaron muy personalizadamente por fuera y por dentro.</p>
<p>Quien ha experimentado la presencia, acompañamiento y ayuda de muchos en el nacer, desarrollarse y formarse de su propia vocación quiere ser ayuda, apoyo, acompañamiento para la vocación de otros.</p>
<p>El que es llamado se convierte en “llamador”, en vocante. Es decir, se sabe y se hace mediación humana vocacional para otros. Así como él no puede contar su vocación sin incluir una larga lista de nombres, de la misma manera desea que otros no puedan contar su vocación sin recordar su nombre.</p>
<p>En la realidad material hay formas de ser “mediación” que consisten en transformarse en la realidad mediada. Así los hilos metálicos de un bombillo se hacen mediación de la energía eléctrica convirtiéndose en luz. El hierro puesto al fuego se hace como ascua incandescente. Pues bien, ser mediación de Dios que llama es hacerse uno mismo “llamada”, es vivir de tal manera que la propia vida sea la primera propuesta vocacional. Cuando escuchamos testimonios vocacionales es frecuente escuchar “me sentí atraído por el testimonio de tal sacerdote, religiosa, matrimonio”. Cuando yo fui al seminario decía “quiero ser como el Padre X que celebra bien la misa y predica por los pueblos”.</p>
<p>Uno se hace llamada atrayente viviendo a cabalidad la propia vocación. La santidad de vida es revelación de la santidad de Dios. El gozo vocacional es revelación de la alegría de entregarse a Dios. La respuesta generosa y fiel es invitación a otro para que también respondan con entrega perseverante.<br />
+ Ángel Garachana Pérez, CMF<br />
Obispo de San Pedro Sula</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/26/una-larga-lista-de-nombres/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>PASCUA</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/24/1198/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/24/1198/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Apr 2012 15:27:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1198</guid>
		<description><![CDATA[La lectura apostólica del Domingo de Pascua de Resurrección está tomada de la carta de San Pablo a los colosenses: “ya que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios; aspiren a los bienes de arriba, no a los de la tierra” (Col 3, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La lectura apostólica del Domingo de Pascua de Resurrección está tomada de la carta de San Pablo a los colosenses: “ya que han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios; aspiren a los bienes de arriba, no a los de la tierra” (Col 3, 1-2) ¿Qué significa los “bienes de arriba” y “los de la tierra”? ¿Qué implica vivir la Pascua, vivir como resucitados en Cristo? La reflexión de Mons. Luis Solé, obispo de Trujillo, es una buena respuesta a estas preguntas. Por eso se la comparto.<br />
+ Ángel Garachana Pérez, CMF<br />
Obispo de San Pedro Sula</p>
<p><span id="more-1198"></span><br />
PASCUA</p>
<p>En la mayoría de las conversaciones sobre los graves problemas de Honduras, casi siempre buscamos soluciones, recetas, respuestas.  Pero más importante que las respuestas son las preguntas.  Sólo cuando hacemos las preguntas correctas es que podemos llegar a las respuestas y decisiones acertadas.</p>
<p>Entre las distintas preguntas que varias personas me han hecho, quiero reflexionar las dos que me ha formulado la Dirección del semanario FIDES.</p>
<p>1ª  Como Iglesia Católica, ¿qué estamos haciendo para contrarrestar la cultura de la<br />
muerte?</p>
<p>Los elementos que conforman la cultura son:<br />
a) Un conjunto de valores y algunos antivalores que deben ser corregidos.<br />
b) Unas costumbres sociales con las que se expresan y hacen propios estos valores y antivalores.<br />
c) Unas Instituciones que garantizan esos valores y permiten esas costumbres.</p>
<p>Una “cultura de muerte” se va creando cuando la sociedad deja que se sustituyan los valores por los antivalores.  Así, los valores de la vida, el respeto a la dignidad humana, la libertad bien entendida, el amor, etc., van siendo sustituidos por el irrespeto a la vida, por el poder dominante, por el dinero mal habido, por los medios violentos para conseguir lo que se quiere, la mentira como habilidad, el machismo como signo de fortaleza, la corrupción, etc.   La “cultura de la muerte” se adueña de la sociedad cuando los que amamos la vida callamos ante la falta de respeto a la misma, cuando permitimos la violencia sin condenarla, cuando aceptamos que la mentira forme parte de las relaciones políticas y sociales, cuando no denunciamos el crimen ni hacemos nada para que, por caminos legales, solidarios y no violentos, desaparezca esta cultura en nuestra patria.</p>
<p>La “cultura de muerte” crece, también, cuando las instituciones que cuidan de la vida: familia, escuela, Ministerio de Salud, de Justicia, de Defensa, de Derechos Humanos, Universidades, Iglesias, etc. no cumplen con su misión.  Cuando dejamos que adquieran “personería jurídica” y se institucionalicen la corrupción, el crimen organizado, el narcotráfico, los grupos ocultos de poder económico, la mentira política, el soborno, etc.</p>
<p>La Iglesia Católica debe profundizar su misión evangelizadora de educar en los valores que brotan del Evangelio del Reino de Dios que nos propone Jesucristo.   La Iglesia debe intensificar el testimonio de los que pertenecemos a ella, de modo que nuestra manera de vivir, nuestras costumbres y nuestras normas sean un testimonio de cómo vivir siguiendo al Señor Jesús.</p>
<p>La Iglesia Católica debe encontrar la manera de influir en la sociedad y en las Instituciones responsables de la vida y seguridad de las personas, de modo que señalemos sus deficiencias y colaboremos en la formación de sus miembros, principalmente en la familia y en la escuela.  La tarea pastoral que realiza la Iglesia se inspira en Jesús, el BUEN PASTOR, que ha venido al mundo para que tengamos vida, y la tengamos en abundancia, como afirma en Jn 10, 10.</p>
<p>2ª ¿Qué significa la resurrección de Cristo para la Honduras de hoy?</p>
<p>Significa la posibilidad de reconocer, desde la fe, que Dios-Amor vive siempre pendiente del deseo más fuerte que tiene el corazón humano: ¡EL DESEO DE VIVIR!  A este deseo, Dios  responde ofreciéndonos la VIDA-PARA-SIEMPRE al resucitar a su Hijo Jesús.  Con él todos tenemos acceso a esta VIDA ETERNA.  Y esta respuesta no es sólo para Honduras, es para toda la humanidad de todas las épocas.</p>
<p>Sin embargo, para Honduras, concretamente, la Resurrección de Cristo debería ser la respuesta a la pregunta que pesa, por muchísimas razones, en todos nosotros: ¿QUÉ CLASE DE VIDA DESEAMOS VIVIR EN ESTA HONDURAS CON TANTOS PROBLEMAS?</p>
<p>Las respuestas pueden ser muy variadas. Depende si vienen de una aldea rural o de quienes viven en cualquier barrio inseguro de cualquier gran ciudad; depende si se responde desde La Moskitia o desde la población chortí; depende si la responden personas de la clase media, familias muy pobres o estudiantes universitarios.   Pero lo que seguramente sea un común denominador en todas las respuestas será del deseo de vivir bien.</p>
<p>Vivir bien es un deseo noble, es el derecho que todos tenemos, pero sobre todo nos prepara para ser dignos de resucitar con Cristo.   Frente al vivir bien está el vivir mal de tantas personas sufriendo pobreza, marginación, exclusión.  Para estos hermanos y hermanas, la Resurrección es el anuncio de que Dios no quiere que a nadie se le robe la dignidad, la felicidad, ni el derecho a vivir bien como se lo robaron a su Hijo Jesús.</p>
<p>Y, al mismo tiempo, la Resurrección es la severa advertencia que Dios  les hace a quienes optan, no por vivir bien, sino por vivir “la buena vida” a costa de la vida de los demás.  Lo que constituye una ofensa  y un insulto para los pobres, es motivo para que Dios les advierta por medio de Jesús: “los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal resucitarán para el juicio.” (Jn 5, 29)</p>
<p>La Iglesia Católica desea y trabaja para que todos los habitantes de Honduras resuciten para la VIDA.<br />
Mons. Luis Solé, C.M.<br />
Obispo de Trujillo</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/24/1198/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Al Padre Saturnino Senis</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/20/al-padre-saturnino-senis/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/20/al-padre-saturnino-senis/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 20 Apr 2012 22:47:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[COLABORADORES]]></category>
		<category><![CDATA[Poema Padre Saturnino]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1195</guid>
		<description><![CDATA[Son bastantes los que han felicitado al P. Satur en sus 50 años sacerdotales, por medio de este blog. Al testimonio que yo escribí añado ahora el poema del P. Lamberto, cuya inspiración poética ya conocen por la poesía dedicada a la nueva diócesis de la Ceiba. + Ángel Garachana Pérez, CMF Obispo de San [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Son bastantes los que han felicitado al P. Satur en sus 50 años sacerdotales, por medio de este blog. Al testimonio que yo escribí añado ahora el poema del P. Lamberto, cuya inspiración poética ya conocen por la poesía dedicada a la nueva diócesis de la Ceiba.<br />
+ Ángel Garachana Pérez, CMF<br />
Obispo de San Pedro Sula<br />
AL  PADRE  SATURNINO  SENIS   EN SU 50 ANIVERSARIO SACERDOTAL.</p>
<p>DIOS   TE   ELIGIO  PARA   EL.<br />
<span id="more-1195"></span><br />
¡¡¡Cincuenta años, Saturnino<br />
que Dios te puso a su lado .¡¡¡¡<br />
Y te dijo: &#8220;¡¡¡mano a mano<br />
vamos a poner estrellas<br />
azules, en cada prado;<br />
en cada rincón obscuro,<br />
en el mar y en los tejados&#8230;<br />
en las penas y en los niños<br />
en el sol y en los ancianos&#8230;&#8221;.!!!</p>
<p>&#8220;Llenar el mundo de estrellas<br />
tendrá que ser tu trabajo&#8230;<br />
porque ser &#8220;mi sacerdote&#8221;<br />
es un continuo milagro&#8230;&#8230;<br />
que tu y YO iremos haciendo,<br />
sin prisas, y paso a paso,<br />
que en el reloj de mis obras,<br />
nunca se marca •cansancio•&#8230;&#8221;</p>
<p>&#8220;Te pondré a decir •palabras•<br />
palabras que como granos,<br />
caigan en la tierra seca<br />
de corazones hermanos:<br />
tu las dices, YO las riego,<br />
Y ellas irán germinando&#8230;&#8221;</p>
<p>&#8220;Tendrás que dar el perdón<br />
a diario y a destajo:<br />
tu lo das, y YO lo aplaudo<br />
porque dar misericordia.<br />
es el poder más sagrado<br />
que quiero darte, mi amigo,<br />
como el más limpio regalo&#8230;.&#8221;</p>
<p>&#8220;Te haré también •panadero•<br />
que con tu boca y tus manos<br />
amases mi Pan, -mi Cuerpo-,<br />
y que desde muy temprano<br />
lo coman, tierno y crujiente,<br />
todos los atribulados&#8230;  &#8221;</p>
<p>&#8220;Aconsejando Conmigo<br />
darás la paz a puñados;<br />
y florecerán  sonrisas<br />
de donde tu saques clavos;<br />
y pondrás mil arcoíris<br />
después de los mil nublados&#8230;&#8221;</p>
<p>¡¡Qué cantidad de milagros,<br />
hemos hecho en cincuenta años&#8230;!!!<br />
tu a la vista,  YO escondido,<br />
todo en bien de mi rebaño..</p>
<p>!!!Por eso te amo, Don Satur,<br />
por eso, sigue a Mi lado&#8230;.!!!<br />
P. Lamberto Picado, c.m.f.<br />
Misionero Claretiano.<br />
La Ceiba, Marzo, 2012.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/20/al-padre-saturnino-senis/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Maestro de la fe</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/18/maestro-de-la-fe/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/18/maestro-de-la-fe/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Apr 2012 23:06:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[IGLESIA]]></category>
		<category><![CDATA[mensaje Papa Benedicto XVI]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1191</guid>
		<description><![CDATA[El papa Benedicto XVI, en su viaje a México y Cuba, nos ha dado una variada enseñanza sobre la fe que debe creerse y aplicarse a la vida. Yo les ofrezco una selección de textos para favorecer el conocimiento y asimilación de esta enseñanza. Necesitados de salvación «Crea en mí, Señor, un corazón puro» (Sal [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El papa Benedicto XVI, en su viaje a México y Cuba, nos ha dado una variada enseñanza sobre la fe que debe creerse y aplicarse a la vida. Yo les ofrezco una selección de textos para favorecer el conocimiento y asimilación de esta enseñanza.</p>
<p>Necesitados de salvación</p>
<p>«Crea en mí, Señor, un corazón puro» (Sal 50,12), hemos invocado en el salmo responsorial. Esta exclamación muestra la profundidad con la que hemos de prepararnos para celebrar la próxima semana el gran misterio de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Nos ayuda asimismo a mirar muy dentro del corazón humano, especialmente en los momentos de dolor y de esperanza a la vez, como los que atraviesa en la actualidad el pueblo mexicano y también otros de Latinoamérica.<span id="more-1191"></span></p>
<p>Esto nos puede recordar hoy a cada uno de nosotros y a nuestros pueblos que, cuando se trata de la vida personal y comunitaria, en su dimensión más profunda, no bastarán las estrategias humanas para salvarnos. Se ha de recurrir también al único que puede dar vida en plenitud, porque él mismo es la esencia de la vida y su autor, y nos ha hecho partícipes de ella por su Hijo Jesucristo”. (Homilía de la misa en el Parque Bicentenario, México).</p>
<p>La encarnación  es el misterio central de la fe</p>
<p>“La encarnación del Hijo de Dios es el misterio central de la fe cristiana, y en él, María ocupa un puesto de primer orden. Pero, ¿cuál es el significado de este misterio? Y, ¿cuál es la importancia que tiene para nuestra vida concreta?”.</p>
<p>“El apóstol san Juan lo expresa de la siguiente manera: «Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros» (Jn 1,14). La expresión «se hizo carne» apunta a la realidad humana más concreta y tangible. En Cristo, Dios ha venido realmente al mundo, ha entrado en nuestra historia, ha puesto su morada entre nosotros, cumpliéndose así la íntima aspiración del ser humano de que el mundo sea realmente un hogar para el hombre. En cambio, cuando Dios es arrojado fuera, el mundo se convierte en un lugar inhóspito para el hombre, frustrando al mismo tiempo la verdadera vocación de la creación de ser espacio para la alianza, para el «sí» del amor entre Dios y la humanidad que le responde”. (Homilía de la misa en Santiago).</p>
<p>En el “si” a Dios está la verdadera libertad</p>
<p>“Sólo cuando la Virgen respondió al ángel, «aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38), a partir de ese momento el Verbo eterno del Padre comenzó su existencia humana en el tiempo. Resulta conmovedor ver cómo Dios no sólo respeta la libertad humana, sino que parece necesitarla. Y vemos también cómo el comienzo de la existencia terrena del Hijo de Dios está marcado por un doble «sí» a la voluntad salvífica del Padre, el de Cristo y el de María. Esta obediencia a Dios es la que abre las puertas del mundo a la verdad, a la salvación. En efecto, Dios nos ha creado como fruto de su amor infinito, por eso vivir conforme a su voluntad es el camino para encontrar nuestra genuina identidad, la verdad de nuestro ser, mientras que apartarse de Dios nos aleja de nosotros mismos y nos precipita en el vacío. La obediencia en la fe es la verdadera libertad”. (Homilía de la misa en Santiago).</p>
<p>Conocer la verdad que nos hace libres</p>
<p>“La verdad sobre el hombre es un presupuesto ineludible para alcanzar la libertad, pues en ella descubrimos los fundamentos de una ética con la que todos pueden confrontarse, y que contiene formulaciones claras y precisas sobre la vida y la muerte, los deberes y los derechos, el matrimonio, la familia y la sociedad, en definitiva, sobre la dignidad inviolable del ser humano. Este patrimonio ético es lo que puede acercar a todas las culturas, pueblos y religiones, las autoridades y los ciudadanos, y a los ciudadanos entre sí, a los creyentes en Cristo con quienes no creen en él”.</p>
<p>“El cristianismo, al resaltar los valores que sustentan la ética, no impone, sino que propone la invitación de Cristo a conocer la verdad que hace libres. El creyente está llamado a ofrecerla a sus contemporáneos, como lo hizo el Señor, incluso ante el sombrío presagio del rechazo y de la cruz. El encuentro personal con quien es la verdad en persona nos impulsa a compartir este tesoro con los demás, especialmente con el testimonio”. (Homilía de la Misa en la Habana).</p>
<p>No vacilen en seguir a Jesucristo</p>
<p>“Queridos amigos, no vacilen en seguir a Jesucristo. En él hallamos la verdad sobre Dios y sobre el hombre. Él nos ayuda a derrotar nuestros egoísmos, a salir de nuestras ambiciones y a vencer lo que nos oprime”.</p>
<p>“Convencido de que Cristo es la verdadera medida del hombre, y sabiendo que en él se encuentra la fuerza necesaria para afrontar toda prueba, deseo anunciarles abiertamente al Señor Jesús como Camino, Verdad y Vida. En él todos hallarán la plena libertad, la luz para entender con hondura la realidad y transformarla con el poder renovador del amor. La Iglesia vive para hacer partícipes a los demás de lo único que ella tiene, y que no es sino Cristo, esperanza de la gloria. (cf. Col. 1, 27).” (Homilía de la misa en La Habana).</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Selección de textos realizada por<br />
Mons. Ángel Garachana Pérez, CMF</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/18/maestro-de-la-fe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En camino con Marcos</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/16/en-camino-con-marcos-3/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/16/en-camino-con-marcos-3/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Apr 2012 17:03:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[P.Fernando Ibáñez]]></category>
		<category><![CDATA[Marcos]]></category>
		<category><![CDATA[Padre Fernando Ibañez]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1188</guid>
		<description><![CDATA[2º Domingo de Pascua. Jn 20, 19-31 A los ocho días …Cada año la misma lectura del evangelio de Juan pone delante de nosotros el anuncio de lo sucedido el primer día de la semana y nos invita, junto a Tomás, a discernir su significado para avanzar en la experiencia de fe. Las siete semanas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left">2º Domingo de Pascua. Jn 20, 19-31</p>
<p style="text-align: left">A los ocho días …Cada año la misma lectura del evangelio de Juan pone delante de nosotros el anuncio de lo sucedido el primer día de la semana y nos invita, junto a Tomás, a discernir su significado para avanzar en la experiencia de fe.</p>
<p style="text-align: left">Las siete semanas del tiempo de Pascua tienen como objetivo adentrarnos en la contemplación del misterio celebrado y en el gustar el don recibido. En este año la lectura de la primera carta de Juan marca el ritmo del itinerario  pascual y orienta el discernimiento. El proceso sinodal que estamos empezando recibe una especial luz de esa carta y de su insistencia en confesar a Jesús en su realidad crucificada que nos trasforma no solo con agua sino “con agua y sangre”.<span id="more-1188"></span></p>
<p style="text-align: left">El discípulo amado recuerda a su comunidad, como Marcos a la suya, que el Espíritu que nos mueve es el del crucificado. Aun con las puertas cerradas el Señor se hace presente: Él es Espíritu y da Espíritu. Él es creación nueva, que en el octavo día renueva la vida, da paz, hace amar. E inseparablemente, Él es el crucificado, el de las manos y el corazón traspasados. El que podemos reconocer solo si  no olvidamos las heridas que nos han sanado.</p>
<p style="text-align: left">Nos alientan los signos de la victoria de Cristo resucitado, mientras suplicamos<br />
la gracia de la conversión y mantenemos viva la esperanza que no defrauda. Lo que nos define no son las circunstancias dramáticas de la vida, ni los desafíos de la sociedad, ni las tareas que debemos emprender, sino ante todo el amor recibido del Padre gracias a Jesucristo por la unción del Espíritu Santo…DA 14</p>
<p style="text-align: left">Identificados con el Maestro, nuestra vida se mueve al impulso del amor y en el servicio a los demás. Este amor implica una continua opción y discernimiento para seguir el camino de las Bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-12; Lc 6,20-26). No temamos la cruz que supone la fidelidad al seguimiento de Jesucristo, pues ella está iluminada por la luz de la Resurrección. De esta manera, como discípulos, abrimos caminos de vida y esperanza para nuestros pueblos sufrientes por el pecado y todo tipo de injusticias.</p>
<p>DA Mensaje final<br />
P. Fernando Ibáñez</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/16/en-camino-con-marcos-3/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sacerdotes al servicio de la comunión</title>
		<link>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/13/sacerdotes-al-servicio-de-la-comunion/</link>
		<comments>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/13/sacerdotes-al-servicio-de-la-comunion/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 13 Apr 2012 17:51:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Ángel Garachana</dc:creator>
				<category><![CDATA[IGLESIA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.laprensa.hn/angel/?p=1181</guid>
		<description><![CDATA[Los sacerdotes de la diócesis sampedrana renovaron sus promesa el miércoles santo en la misa crismal, los fieles oraron por ellos para que sean fieles ministros de Cristo y yo los exhorté a ser eficaces animadores del Sínodo Diocesano, recientemente convocado. Con la celebración del Sínodo nos proponemos revisar nuestro modo de ser Iglesia y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal1.jpg"><img class="size-medium wp-image-1183 alignleft" src="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal1-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>Los sacerdotes de la diócesis sampedrana renovaron sus promesa el miércoles santo en la misa crismal, los fieles oraron por ellos para que sean fieles ministros de Cristo y yo los exhorté a ser eficaces animadores del Sínodo Diocesano, recientemente convocado.</p>
<p>Con la celebración del Sínodo nos proponemos revisar nuestro modo de ser Iglesia y la manera de realizar nuestra misión, según la vocación personal de cada uno. Queremos ser y hacer una Iglesia de comunión, pues todos somos llamados por Dios Padre a vivir en comunión con Jesucristo y entre nosotros mismos, animados por el mismo Espíritu. Todos somos Iglesia y todos debemos participar dinámica y corresponsablemente en su vida y misión.  <span id="more-1181"></span></p>
<p>Dentro de esta Iglesia, los sacerdotes son llamados y ordenados para un “ministerio de comunión”. Están en medio de los hermanos para ser artífices de comunión, constructores de unidad. Esta tarea requiere unas actitudes y unas acciones apropiadas, entre las que subrayo, por su importancia y actualidad, las siguientes:</p>
<p><strong>Vivir unas relaciones de fraternidad</strong></p>
<p>Las relaciones fraternas comienzan al interior del mismo presbiterio. Por la ordenación, los sacerdotes son incorporados a un presbiterio, son hechos co-hermanos de los otros sacerdotes, de modo que su vida y ministerio tiene una radical forma fraterna.<a href="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal2.jpg"><img class="size-medium wp-image-1184 alignright" src="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal2-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p>Las relaciones fraternas han de extenderlas también hasta los fieles. Jesucristo, el Señor, no se avergonzó de llamarnos hermanos y de estar en medios de los suyos como servidor. Los sacerdotes han de estar en medio de los fieles como hermanos, viviendo la nueva fraternidad en Cristo.</p>
<p>El ejercicio fraternal del ministerio implica: no poner en primer plano la autoridad ni remitirse constantemente a ella, sino acentuar la comunicación, la acogida en actitud de igualdad, el aprecio y la valoración, el afecto y el perdón.</p>
<p><strong>Practicar el diálogo</strong></p>
<p>Una forma privilegiada de la fraternidad es el diálogo. Dios se ha hecho diálogo. Nos ha dirigido su Palabra y espera nuestra respuesta. “La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio” (Pablo VI). El ministerio sacerdotal se hace diálogo con los hermanos adultos en la fe, con capacidad de escucha y de “obediencia” (ob-audire) y con una palabra que decir y razonar. Ese ha de ser el estilo y el método pastoral del sacerdote. El diálogo será un medio de ejercitar el ministerio apostólico, desde dentro de la comunión y un arte de comunicación espiritual.</p>
<p><strong>Promover los diversos servicios coordinados</strong></p>
<p><a href="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal3.jpg"><img class="size-medium wp-image-1185 alignleft" src="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal3-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a>El ministerio sacerdotal no absorbe todos los servicios que se dan en la comunidad. Al contrario, tiene el encargo de promoverlos. Ciertamente ha habido épocas y lugares en los que, por una abundancia de clero y por una pobre teología de la Iglesia y del laicado, los sacerdotes acapararon en sí casi todas las funciones eclesiales. Esos tiempos, esas prácticas y esas teologías han pasado.</p>
<p>El documento conclusivo de Aparecida nos dice que los laicos “han de ser parte activa y creativa en la elaboración y ejecución de proyectos pastorales a favor de la comunidad. Esto exige, de parte de los pastores, una mayor apertura de mentalidad para que entiendan y acojan el “ser” y el “hacer” de laicos en la Iglesia… Es necesario que el laico sea tenido muy en cuenta con un espíritu de comunión y participación” (DA 213). Y el Papa, en el mensaje a los obispos en la catedral de Leon (México), nos advierte que “no es justo que los laicos se sientan tratados como quienes apenas cuentan en la Iglesia, no obstante la ilusión que ponen en trabajar en ella según su propia vocación, y el gran sacrificio que a veces les supone esta dedicación”.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.laprensa.hn/angel/2012/04/13/sacerdotes-al-servicio-de-la-comunion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<enclosure url="http://blogs.laprensa.hn/angel/files/2012/04/crismal1-150x150.jpg" length="10174" type="image/jpg" />	</item>
	</channel>
</rss>

