26 de octubre de 2014

Bien hecho

LA PRENSA llegó a su 50 aniversario y lo ha festejado regalando a sus lectores una renovación total de su diario impreso, con la gran novedad que ha sido un cambio que alcanzó a todas sus marcas en digital, comenzando por su sitio en Internet.

No es ni el primer rediseño ni el último. En 23 años trabajando con el grupo que edita este diario he visto cuatro grandes cambios en su presentación impresa y dos en su página Web que vio la luz en 1996, una elocuente evidencia del espíritu innovador que anima a quienes dirigen esta gran empresa periodística.

Estas renovaciones procuran adaptarse a los cambios de la sociedad, del lector que –hay que admitirlo- a partir de la Internet se ha vuelto más quisquilloso, más demandante del porqué y del cómo de los hechos que del qué está pasando, porque eso ya lo sabe.

El cambio que recién estrenamos está fundamentado en una renovada y más potente oferta editorial sobre un periódico más limpio y jerarquizado donde hemos agregado piezas importantes que aportan mayor interpretación con la participación de reconocidos especialistas en todos los campos.

Las secciones también se han fortalecido con más noticias, esa es una de las apuestas de la nueva identidad de LA PRENSA: mayor oferta informativa en un periódico más fácil de leer y más moderno.

El contenido periodístico sigue siendo producido con la misma calidad, porque la esencia del periodismo no ha cambiado, ni han cambiado los principios éticos, los deberes y el rigor que se han fomentado por años en esta sala de redacción.

La precisión y la investigación son parte de la esencia del periodismo que procuramos hacer todos los días aunque, sí, a veces cometemos errores. Claro que cometemos errores porque somos un grupo de humanos trabajando contra reloj y haciendo uso de las opiniones y datos de innumerables fuentes.

Como solía decir un director de un gran diario español al referirse a la prensa escrita: Al final del día es muchísimo más el bien que hace que las fallas en las que cae.

Y LA PRENSA tiene una larga trayectoria de hacerlo bien y de hacer el bien.