BLOGS + Elige la Calma Ángel o demonio, tu eres lo que quieres. Posteado por Elsa Fries noviembre 23, 2012 a las 9:28am

Un anciano Cherokee estaba enseñando a sus nietos sobre la vida. Les dijo:
“En mi interior tiene lugar una pelea, es una terrible pelea entre dos lobos. Uno de los lobos es el miedo, la ira, la envidia, la pena, el arrepentimiento, el falso orgullo, la competencia, la superioridad y el ego. El otro lobo es la alegría, la paz, el amor, la esperanza, el deseo de compartir, la sinceridad, la humildad, la amabilidad, la empatía, la generosidad, la verdad, la compasión y la fe. La misma pelea tiene lugar en el interior de ustedes, y en el interior de todas las personas”.
Los niños pensaron durante un minuto sobre lo que había dicho el abuelo, y después uno de ellos le preguntó:
“¿Cuál de los lobos ganará?”
El anciano Cherokee simplemente respondió, “El que tu alimentes”.

Ángeles o demonios, bellas o bestias, cada quien elige en donde va a poner su energía y en consecuencia elige lo que quiere ser, la clase de palabras y acciones que va a derivar de sí y, en definitiva el destino que va a construir para sí mismo.

La batalla interior que damos permanentemente es la batalla entre el bien y el mal, entre ser ángeles o ser demonios, y dependiendo de a cual de los dos lobos alimentemos, nos haremos lo uno o lo otro para nuestra felicidad o sufrimiento.

Si bien el estado original del ser interior es de poder espiritual y él se manifiesta en múltiples formas como ser pacíficos, tolerantes, amorosos, cooperadores, alegres, amantes de la libertad, la sabiduría y la verdad, y otras muchas cualidades positivas, la situación actual del mundo nos muestra que la batalla interior de las almas, cada vez más, está siendo ganada por el demonio, por la bestia, cada día se hace más crítica la relación del ser interior consigo mismo, cada vez se ponen peor las relaciones interpersonales, y la relación con los elementos de la naturaleza nos está llevando a un planeta inviable para las próximas generaciones.

Pero no todo son malas noticias, al mismo tiempo que vivimos este tiempo caótico, hay un gran número de personas en el mundo haciéndose conscientes de la batalla interior y construyéndose deliberadamente como ángeles, fortaleciendo su relación con Dios para obtener de Él la fuerza para regresar al estado original del alma, a su pureza y bondad, y para traer tiempos mejores para toda la sociedad.

Para ganar la batalla sobre nuestro lado oscuro se cuida lo que se hace pues cada acción que se ejecuta deja una huella que va construyendo el hábito de repetir la misma acción, también se cuida lo que se dice por la misma razón y lo más importante, se cuida lo que se piensa, pues es la semilla de la palabra y la acción, se pone atención al pensamiento y se cultivan sólo pensamientos correspondientes a la bondad original del ser, a su paz, su amor y su felicidad.

A través de la vida aprendemos muchas cosas, a caminar, a leer, a escribir, etc., pero no nos han enseñado a pensar y el pensamiento es la mayor energía del ser interior y a donde ella fluya, eso va a crecer y a manifestarse en actitudes, sentimientos, palabras y acciones.

Cuidar el pensamiento y pensar de manera que crezca el ángel del ser interior es cultivar el propio ser con pensamientos valorativos, positivos o elevados; si este ejercicio se hace individualmente cada quien va a impactar positivamente con su valiosa energía a su propio ser interior, a su salud corporal, a su propio mundo de su familia, sus relaciones laborales y sociales y su entorno natural.

Mi invitación de hoy es a que cultivemos en nosotros la semilla de la paz y la paciencia con el siguiente ejercicio tomado de Subirana Vilanova, Myriam. 2007. Atreverse a vivir, reflexiones sobre el miedo, la valentía y la plenitud. Barcelona. Asociación Espiritual Mundial Brahma Kumaris. (Extracto de Meditación 7. Cambiar un hábito)

Sentado cómodamente permita que el cuerpo se torne tranquilo y quieto… Ahora traiga la sensación de relajación interna a todo el cuerpo… concéntrese en el cuerpo y tome consciencia de la importancia de la completa quietud… Desarrolle la consciencia del cuerpo desde la parte superior de la cabeza hasta las puntas de los pies… Completa quietud y completa consciencia de todo el cuerpo… Tome consciencia de su respiración… Sienta el flujo de su respiración entrando y saliendo de sus pulmones…No trate de cambiar el ritmo, la respiración es natural, automática… usted no la está haciendo, no hay esfuerzo… mantenga la consciencia de la respiración…
Ahora hágase consciente de los sonidos que se producen a su alrededor… permanezca como un observador que lo ve y lo siente todo desde un punto de calma y tranquilidad, detrás de los ojos… sienta la calma… sienta la tranquilidad que viene de su ser interior…

Soy consciente del hábito indeseable de impacientarme…
Me concentro en el poder de la paz… la invito… doy la bienvenida a mis pensamientos y sentimientos de paz… sé que vienen de lo profundo en mi interior… disfruto de la satisfacción serena que produce… me siento pleno de paz…

Modelo mis sentimientos en torno a la idea e imagen de la paciencia… soy un ser de paz… en paz resuelvo fácilmente los problemas… sé que de una mente pacífica y serena surgen las soluciones con facilidad… tengo paciencia… doy tiempo a que la semilla de mis pensamientos germine en el silencio… sé que estar impaciente por experimentar el fruto de mis esfuerzos, es como querer comer una fruta inmadura…tengo paciencia… me doy tiempo para pensar todo con tranquilidad… tengo paciencia… a veces persisto con algo que parecía concluido hasta que esté verdaderamente finalizado…tengo paciencia… sé que Dios y el tiempo tienen una gran capacidad de curar…

En la pantalla de mi mente comienzo a visualizar la paciencia… me veo en una situación en la que normalmente me impaciento… ahora me veo completamente lleno con la virtud de la paciencia…y veo como resolvería la misma situación con la plenitud de la paciencia……

Si es necesario puedo esperar… para siempre… con paciencia… me siento libre del deseo de obtener determinados resultados inmediatamente…

Veo como puedo responder a todo con paciencia… veo como puedo pensar mejor con paciencia… veo como puedo hablar mejor con paciencia… veo como puedo actuar mejor en las relaciones con los demás con paciencia… con infinita paciencia… veo el efecto de mi paciencia en los otros en determinada situación…

Ahora veo cómo iniciaré mi día con paciencia… caminaré con paciencia… y actuaré en todas las situaciones con mucha paciencia…

Reconozco que la paz de mí ser interior es la madre de mi actitud paciente… y mantengo esta paz, que genera serenidad y paciencia en mi ser…

TAGS