7 de mayo de 2013

Actitud positiva

Se ha escrito mucho acerca de la actitud positiva, se considera que es la clave para el cambio de vida. Por ejemplo: si quieres conseguir un trabajo, ¡piénsalo y lo lograrás! Si quieres curarte de una enfermedad, ¡piénsalo y lo lograrás! Sin embargo, no siempre funciona.

En su libro “Misión de Amor”, el Dr. Roger Cole, (un oncólogo que trabaja en cuidados paliativos) documentó el efecto negativo de esta comprensión de la actitud positiva en el caso de una mujer que decidió tratar su cáncer con terapias alternativas, dieta, meditación y muchas oraciones, sin conseguir el éxito esperado. Al ser atendida por el Dr. Cole, ella estaba destruida no solo físicamente, sino también anímicamente, sin embargo, con la ayuda del Doctor, pudo comprender lo positivo de la experiencia: mejora sensible en las relaciones con su esposo e hija que se centraron en el amor y en el aprecio, mayor unidad familiar, mayor aprecio por la vida y por las pequeñas cosas inmateriales que dan felicidad, mayor cercanía con Dios, creación de lazos profundos de amistad y amor con quienes padecían la misma enfermedad y con quienes se congregaban en la iglesia y oraban por ella, mayor serenidad y alegría personal, en fin un crecimiento espiritual de gran envergadura.

¿Cuál es la mejor forma de definir positividad? ¿Qué es un pensamiento, sentimiento, actitud, palabra, o acción positivos? Podríamos definirlos como algo que lleva al alma o ser interno hacia un estado de verdad. Un estado de verdad es un estado en el que el ser es una encarnación de las virtudes del amor, la felicidad, la paz, la pureza y la fortaleza espiritual, es decir, un estado en el que estas virtudes existen dentro del alma en plenitud. Como resultado de este estado de verdad, todo lo que sale del alma, cada pensamiento, sentimiento, palabra o acción que crea, habla o realiza, está lleno de estas cualidades. Este estado de verdad es el estado original de cada alma. Por lo tanto, cuando, nuestros pensamientos, sentimientos, actitudes, palabras y acciones se fundamentan en el amor, la felicidad, la paz, la pureza y la fortaleza espiritual estamos teniendo una actitud positiva.

La actitud positiva nos ayuda a comprender las situaciones de la vida de otra forma. Tal vez para la mayoría de las personas una enfermedad es algo muy negativo, pero existe la posibilidad de que se pueda aprender algo de esa situación. Con la ayuda de la actitud positiva podemos ir más allá de la influencia de las situaciones aunque estemos bajo circunstancias muy negativas.

Al crear el hábito de pensar, sentir, hablar y actuar positivamente siempre, experimentaremos un ánimo y entusiasmo extraordinarios. Los problemas se convertirán en retos, los obstáculos en oportunidades de crecimiento y las dificultades en enseñanzas. Con la actitud positiva, la mente no se enfocará en el problema sino en la solución del mismo; no se enfocará en el obstáculo sino en crecer espiritual, mental o socialmente, y no se enfocará en la dificultad sino en el aprendizaje derivado de su superación.

Marcelo Bulk, estudiante y voluntario de Brahma Kumaris (bkwsu.org) por 30 años, nos sugiere cómo desarrollar el hábito de pensar, sentir, hablar y actuar desde lo positivo:

1. Aliméntate mucho de ideas positivas a través de lecturas, imágenes o sonidos. Concéntrate en materiales que te den esperanza, coraje, determinación, amor, paz y otras cualidades.
2. Rodéate de gente positiva y crea un entorno positivo en tu trabajo, hogar o escuela. Esto se refiere a crear un ambiente con luz, ventilado, con música suave, que estimule a pensar y reflexionar en paz.
3. Dialoga de forma positiva. No es necesario que evites los aspectos negativos de la vida, pero enmárcalos en sus retos, oportunidades y enseñanzas.
4. Acepta tus defectos y errores, así como los de los demás, como algo natural, sin preocuparte tanto y, principalmente, sin que dejes de amarte y de amarlos.
5. Cuando las situaciones son realmente negativas o difíciles y te sea complicado tener una actitud positiva, conversa con alguien que te ayude a recuperar lo positivo de tu propio ser.
6. Piensa en las cualidades del alma todos los días, generando esta energía positiva desde tu ser interior.

Para concentrar el pensamiento en las cualidades del alma: Tome consciencia de su respiración… sienta el flujo de su respiración entrando y saliendo de sus pulmones…… no trate de cambiar el ritmo, la respiración es natural, automática… usted no la está haciendo, no hay esfuerzo… mantenga la consciencia de la respiración… y ahora piense detenidamente:

“Escucho los sonidos del espacio que me rodea… en este momento, decido apartar mi atención de ellos… el mundo sigue su ritmo, su movimiento, pero no necesito involucrarme en él… imagino que no existe nada fuera de mi habitación… no hay nada que me distraiga…

Ahora concentro la atención en mí mismo… tomo consciencia de muchos pensamientos que pasan por mi mente… me convierto en el silencioso observador de mis propios pensamientos… contemplo cada pensamiento que llega y se va… mientras observo mis pensamientos, estos empiezan a disminuir su velocidad…

Ahora concentro mi atención en la idea de paz…, una ola de paz me baña suavemente y remueve todo vestigio de ira, celos, malhumor, enfado y tensión de mi mente… sólo hay paz… en este momento, es como si yo sólo fuera paz… Paz y silencio y tranquilidad… la paz se siente tan natural…, mi mente ahora está calmada y cristalina… siento un bienestar que está libre de toda tensión… hay una profunda satisfacción interior… me doy cuenta que este es el estado natural de mi ser… soy un alma pacífica en mis pensamientos… soy un alma pacífica en mis palabras… soy un alma pacífica en mis acciones…
En el silencio descanso la mente… así actúo calmada y tolerante en todos los momentos de mi vida… de mi mente serena surgen fácilmente las soluciones a todo tipo de problemas… de mi mente serena surgen acciones exitosas…

Ahora concentro mi atención en la idea de amor… una ola de amor me baña suavemente y remueve todo vestigio de odio, envidia o rencor de mi mente… sólo hay amor… en este momento…, es como si yo fuera amor…, afecto…, ternura…, el amor se siente tan natural…, mi mente ahora está plena de amor… siento bienestar y una profunda satisfacción interior… me doy cuenta que este es el estado natural de mi ser…
Soy un alma amorosa… sé que el amor verdadero está basado en la comprensión, en la confianza mutua y en el respeto… soy amor… estoy en armonía con mi propio ser, con Dios y con todos mis semejantes… mi amor por todos es desinteresado… sé que el amor verdadero es un estado de consciencia que va más allá de las formas corporales… el amor reside en mi alma… el amor fluye… y alcanza a todos refrescándoles… mis pensamientos de amor…, mis buenos deseos por todos… y mis palabras dichas con amor…, curan el dolor y el sufrimiento… soy un alma amorosa… sé que cuanto más amor dé, más recibiré… cuanto más amor tenga, más fácil se me hará darlo… tengo suficiente amor para compartir mi compañía con los demás…, para ayudarlos… tengo amor hacia todos… amo a la humanidad entera… toda la humanidad es mi familia…”