6 de febrero de 2014

2014 con éxito

DeterminaciónEspero que todos mis lectores hayan comenzado el año exitosamente, que su camino sea un tránsito grato, amable, alegre y feliz y que las pruebas de la vida sean superadas con la fortaleza de su espíritu y el apoyo invaluable de Dios.

En este día quiero compartirles algunas ideas muy interesantes sobre cómo obtener el éxito deseado en el 2014, que presentó Marcelo Bulk, de la Universidad Espiritual Brahma Kumaris, en un programa de radio.

El punto de partida es entender el éxito como una experiencia integral de bienestar cuando el ser humano alcanza el máximo de su propio potencial y para ello Marcelo sugiere:

Traer a Dios de manera presente a la vida, es decir dar valor capital a la propia creencia de un ser o energía superior.  Es crear una relación fuerte con Dios, recordarlo de modo permanente y experimentar su energía y ayuda a cada paso.

Ante todo obstáculo mantener una sonrisa.  Sonreír desde el corazón de modo verdadero y no perder la sonrisa por ninguna circunstancia o situación.  La sonrisa tiene un efecto sanador.

Actuar con paciencia y perseverancia.  Porque las semillas demoran en dar frutos y siempre hay que seguir trabajando para conseguir las metas.

Entender la ley de la generosidad o de la siembra y cosecha, el dar para recibir.  Al igual que la energía física, la energía espiritual que uno da es la que la vida le retorna, por ello es importante ser solidario y apoyar voluntariamente alguna buena causa, así se da amor y la vida lo retorna.  Esta ley igual aplica a la prosperidad, entonces si se quiere prosperar lo primero por hacer es ser generoso y dar.

Percibir el cuerpo como el templo del alma y tratarlo en consecuencia amándolo, respetándolo, cuidándolo.  Para cuidar el cuerpo se han de mejorar los hábitos alimenticios,  de ejercicio físico y de vida.

Entender a la mente como la luz del templo, la luz que ilumina el cuerpo, por ello se han de procurar actividades que cuiden de la salud mental, evitar lo que impide pensar por uno mismo, menos televisión, menos películas violentas y más tiempos de lecturas inspiradoras, de caminatas tranquilas, de contacto con la naturaleza.

Realizar meditaciones – pausas de un minuto varias veces al día – y en ellas parar la actividad, tranquilizarse, hacerse consciente del propio ser espiritual y sus maravillosos dones para reiniciar la acción con amor y fortaleza.

Felicidades para todos en este año 2014.