En el primer artículo de esta serie, expliqué la diferencia entre un verdadero criador, que sabe hacer su trabajo basando su crianza en la selección de ejemplares de calidad, para que sus crías sean igual o mejores a sus padres, que conoce los pedigrís de los perros que va a usar y que conoce suficiente de Genética y de Salud Canina para no equivocarse, y el criadorcillo cuyo afán no es sino el de negociar con el producto de sus cruces, que nunca va a lograr mejorar la raza con los cachorros que cría y que, lo único que hace es aumentar la cantidad de problemas generados por criar en condiciones pésimas, arrastrando comportamientos no deseados y enfermedades genéticas que se desean eliminar.
Sin embargo debe quedarnos claro que nadie nace aprendido y que para llegar a ser un Criador con renombre, responsable y bien hecho, y que su nombre trascienda fronteras para que sus perros sean fácilmente identificables por quienes aman la raza, imprimiendo un sello distintivo en los perros que cría, debe comenzar por alguna parte.
Lo primero es emplear mucho tiempo en conocer en profundidad la raza que te gusta; aprenderte el estándar oficial de la misma y comprender por qué se piden tales o cuales atributos y características específicas que hacen que la raza sea distinta de las demás, etc. luego invertir tiempo suficiente en estudiar a fondo la Historia de la raza, desde su creación y evolución posterior hasta el momento presente, indagar al máximo sobre los pedigríes de los perros que han tenido un significado especial y también las líneas de sangre que han contribuido a llevar a la raza a dónde están en ése momento y al propio tiempo ser capaz de reconocer cuáles son o han sido esos otros perros que, por el contrario, han tenido una influencia negativa para el devenir de la raza, con el objetivo único de esquivar al máximo, aquellos sujetos que puedan ser sus descendientes, a la hora de seleccionar a los machos y hembras fundacionales del programa de cría propio, para no caer en los errores que hayan podido cometer previamente otras personas.
Deberás estudiar por lo menos, Genética, Salud Animal y Psicología Canina, recabando información en libros reconocidos de las distintas materias, además que tendrás que conseguir información de criadores reconocidos, especialmente de un Artista que pueda llevarte de la mano.
Un buen criador, tiene un sentimiento especial de arraigo con su raza, razón por la cuál siempre está dispuesto de ayudar a otra persona en la que vea un interés genuino, guiándole en los pasos que tiene dar y previniéndole de los errores que debe de evitar. Estará gustoso de compartir experiencias propias para que no cometas los mismos errores que él hizo, como forma de allanar el camino al “novato” y poner en tus manos un legado que forma parte de un trabajo de años.
Esta es la forma en que el Artista recompensará las enseñanzas que él recibió de su guía, con el objetivo de continuar un trabajo que debe de ser perpetuo. Por lo anterior, mi consejo es que cada novato busque a un tutor y pida, con toda sinceridad, que le permita continuar con el trabajo que está haciendo, porque le gustan los perros que cría y porque quiere aprender a hacer bien el trabajo, y por qué no, a mejorarlo.
Si tu artista encuentra que eres honesto, empezará asesorándote acerca de las hembras que te servirán de pie de cría, para luego aconsejarte sobre él o los machos que deberás elegir como sementales, con el objeto de producir tus primeras camadas que serán inscritas con tu afijo de criador.
Recuerda que tu meta principal debe de ser que cuando dejes de criar, puedas dejar la raza un poquito mejor de cómo la encontraste, buscando siempre producir ejemplares de alta calidad.

Es presidente de Canófilos Asociados Nacionales, CAN, y está certificado como juez de todas las razas, también ha sido certificado por la Federación Canina Internacional de Perros de Puras Razas. Con su adiestramiento ha obtenido premios en EUA y Latinoamérica. Lea su columna todos los miércoles.




Excelente articulo, gracias por brindarnos sus consejos que nos ayudara a ser mejores criadores.
excelente articulo el que nos muestra nuestro amigo y mentor Francisco Panameño, muy acertadas su palabras y la manera de mostrarlos la importancia y la responsabilidad que tenemos desde el momento en que decidimos entrar al mundo canino..
saludos desde HEAVEANGUARD KENNEL, muchisimas felicitades Ing.Panameño y tambien al editorial por darnos la oportunidad a los lectores de contar con tan excelentes articulos, ya a espera del proximo tema.