21 de marzo de 2010

Benigno y el fútbol show

nuevoMuchas son las causas por las cuales Honduras nunca ha tenido un árbitro central en un mundial adulto. Una de las principales es que el arbitraje local está lleno de referís “sacapartidos”.  Estos árbitros pitan con el objetivo de no meterse en problemas. Uno de ellos, quizás el mayor referente, es Benigno Pineda.

Decía Felipe Ramos Rizo, ex árbitro mexicano y comentarista de ESPN, que “Pineda nunca evolucionó”, cuando le tocó analizar el desempeño del santabarbarense en el partido en que Cruz Azul goleó 3-0 al Árabe Unido de Panamá el pasado miércoles en el Distrito Federal.  En ese juego tuvo que haber expulsado a César Villaluz por una plancha temeraria sobre un panameño, pero no lo hizo, a pesar de que estaba a pocos metros de la acción.

El sábado, en el Francisco Morazán, resulta que en un minuto Real España debió disponer de un lanzamiento penal a su favor, que no fue sancionado y se encontró a la contra con el 1-2 de Olimpia en una gran jugada individual y definición de crack de Ramón Núñez.  Después, a mi juicio, hubo otro penal a favor de Real España por manotazo contra el “Pescado” Bonilla dentro del área y tampoco Benigno lo decretó. Pero el colmo de los colmos llegó cuando Will Barahona agredió flagrantemente a un recogepelotas.  ¿Por qué sólo le mostró tarjeta amarilla? Porque quería “sacar el partido” con los 22 jugadores y sin ningún penal sancionado.

En referencia al encuentro, primero felicito al Real España. Jugó como grande, la tocó, trianguló y cuando el fútbol no le ajustó para lograr el gol del triunfo fue con el corazón a buscarlo.  El gol de Melvin es para encuadrarlo. Primero, por el toqueteo previo; segundo, por el túnel que Valladares le hizo a Tilguath y tercero, por su remate perfecto.

Ahora quiero destacar lo de Restrepo. El colombiano entendió bien qué es el Olimpia y qué lo hizo grande.  El sudamericano comprendió que Olimpia es el equipo del pueblo porque juega el fútbol que le gusta a la gente. Esto no es otra cosa que juego a ras de piso, toque y toque en el medio y explosión adelante.  Restrepo entendió que en Olimpia “el fin no justifica los medios”, que no se puede ganar a cualquier precio, que en este conjunto a la par de las vueltas olímpicas se debe agradar sí o sí, mimar la pelota y punto.

Él ya sabe que el pueblo merengue paga, se asolea y se moja para que el León salga a atacar donde sea y no para estresarse viendo a un equipo que se echa atrás y que tira la pelota a cualquier parte, como lo hizo en los últimos años.  Y en ese contexto hay dos que brillan. Dani Turcios, quien a pulso se ganó ya su participación en Sudáfrica, y Ramón Núñez.  El ex de Chivas USA se pasó el sábado con dos goles tan distintos como hermosos. Va lindo el certamen, lástima que Real España hasta el sábado recobró la memoria y que aún existan árbitros “sacapartidos”.