17 de septiembre de 2010

Yankees vienen en caída libre

Yankees Rays BaseballSeptiembre ha sido negro para los Yankees. Su foja en este mes es de cinco ganados y ocho perdidos. La ofensiva muestra números aceptables. Robinson Canó es el líder del equipo con un promedio de bateo de 322 y 99 carreras empujadas; Mark Texeira ha conectado 30 cuadrangulares y tiene 101 impulsadas; mientras que Alex Rodríguez encabeza este departamento con 107 remolcadas.

¿Entonces? El problema ha radicado en que la ofensiva no ha funcionado con hombres en base y, fundamentalmente, el picheo no ha sido consistente. En este mes sólo Joba Chamberlain, en calidad de relevo largo, ha logrado dos victorias.

El estelar CC Sabathia ganó uno y perdió otro al igual que A.J. Burnett. El derecho Phil Hughes de gran rendimiento con 16 triunfos y ocho derrotas ha perdido sus dos aperturas del mes frente a Toronto y Tampa.

Una piedra en el zapato ha sido la lesión del experimentado Andy Petitte y el bajo nivel del derecho puertorriqueño Javier Vásquez, quien perdió su puesto en la rotación a manos del novato de San Cristóbal, República Dominicana, Iván Nova.

Alguien puede decir, y con razón, que Nueva York es el equipo que más triunfos acumula en las Grandes Ligas -junto a los Rays con 88-, incluso Luis Alfredo Álvarez, el gran comentarista de ESPN, despidió el miércoles la transmisión desde el Tropicana Field que Tampa le ganó 4-3 a los “Mulos” que ambos equipos merecen estar en postemporada.

Pero el problema es que es casi imposible que los Rays se caigan y Boston está ahí, a sólo seis juegos y con dos series entre ambos, la  última en Fenway Park en el cierre de la temporada regular.  Además, los Yankees encaran un calendario complicado con siete juegos en  casa -cuatro contra Tampa y tres frente a Boston- y nueve de visita, entre los que destacan los últimos tres contra los Red Sox en Massachusetts. A eso hay que sumar los fantasmas que rondan al equipo de Girardi  después de que en 2007 los Medias Rojas le arrebataran el título divisional en el sprint final. Hoy sólo Francona y sus muchachos creen en la remontada; pero como decía el legendario Bob Canel, “esto no termina hasta que se termina”.