5 de marzo de 2011

Entrenadores de calidad

Estoy claro que no están dadas las condiciones para que un entrenador hondureño asuma en estos momentos las riendas de la Selección Nacional; pero material hay y de mucha calidad.  El caso más llamativo es el de Chelato.

El legado que le deja Uclés a nuestro fútbol es inspirador. Mientras la mayoría de técnicos que dirigieron en España-82 ya murieron o están jubilados, el de Soledad, El Paraíso, está más vigente que nunca. Es un defensor a ultranza del fútbol ofensivo, del espectáculo, de la pelota, de la afición que paga por divertirse en una cancha. Por su propuesta considero que el fútbol está en deuda con Chelato. Si bien es cierto ha ganado muchos títulos, pienso que debería tener muchos más.  También está Ramón Maradiaga. Muchos dicen que lleva cuatro fracasos en eliminatorias. Para nada lo veo así.

Si somos justos y no nos dejamos llevar por el apasionamiento convendríamos que con Guatemala no tenía ninguna opción de clasificar; sin embargo, con un trabajo magnífico rozó la hazaña en el proceso rumbo a Alemania 2006.  Y con Honduras rumbo a Francia-98 debemos recordar que se hizo cargo del equipo nacional a pocos días del nefasto partido en Kingston, prácticamente sin trabajo y como fruto de una improvisación del presidente de la Fenafuth de aquel entonces, Jorge Abudoj Frixione.

Luego, en el camino hacia el Mundial de 2002, el problema no fue “Primi”, sino el no contar con Rafael Ferrari. Ésa fue la diferencia entre estar o no en Japón y Corea. Sin  Ferrari Olimpia no sería lo que es. Y sin él la Bicolor no hubiese llegado a Sudáfrica. ¿Por qué, si no es él quien mete los goles?, dirán muchos. Porque es serio, conoce el ambiente y los años le han dado la sapiencia para saber escoger un entrenador, para saber tratar a los jugadores y, por supuesto, proyecta una influencia positiva en la prensa.

Luego está el caso de Nahúm Espinoza. Un tipo estudioso, pragmático y máxima figura del Olimpia tricampeón. ¿Por qué?, rebatirán muchos, si Olimpia siempre cuenta con los mejores jugadores. A mi entender, el subcampeón dejó de tener hace varios años el mejor plantel del país. Y como si el tricampeonato fuera poco, hizo dos milagros imposibles de olvidar: salvar al Platense y al Vida del descenso. Ve tan bien el fútbol Nahún, lo explica tan claro, que lo único malo de que haya vuelto a dirigir es que nos quedamos sin sus acertados comentarios en la televisión.

Y, para finalizar, el gran Carlos Martínez. Es valiente, comprometido con el arco de enfrente, hace mucho con poco. En resumen, en estos tiempos en que se busca desesperadamente un seleccionador extranjero no debemos olvidar que aquí contamos con entrenadores de gran recorrido, talentosos y trabajadores. Ya les llegará su hora. Dentro de poco será imposible que no los tomen en cuenta. Sígueme en Twitter: nelsongarcia021