BLOGS + Quijoterías ¿Ofensivas diplomáticas? Posteado por Cándido Alvarado enero 7, 2010 a las 9:29pm

Siempre hemos dicho que la lengua se mueve en un tiempo dado; va cambiando. Conforme surgen los acontecimientos, así se van introduciendo frases y palabras, ya sean neologismos o términos conocidos un tanto olvidados. El adjetivo bienaventurado ya es historia y sólo lo escuchamos en la iglesia cuando nos leen la Biblia; ahora decimos “felices los pobres porque de ellos es el reino de los cielos”. Tampoco manifestamos que los delincuentes son unos impíos, simplemente decimos que son malos. Pero nada de eso es contradictorio, es cosa de la dinámica de nuestra lengua, como en todas las demás.
Las cosas suceden en un momento determinado; sin duda alguna tienen causas que las promueven y consecuencias productos del hecho. Desde el 28 de junio de 2009 por cualquier situación se mete el tan trillado antes, durante y después. “El analista afirmó que antes, durante y después de la Navidad habrá un enorme flujo de dinero,  que antes, durante y después de la toma de posesión habrá mucha seguridad. Estos tres adverbios no siempre están bien aplicados por lo subjetivo del antes y el después; además de lo defectuoso en el abuso, pues en el último ejemplo bien se pudo haber asegurado que en el tiempo cercano a la Navidad habrá un enorme flujo de dinero.
 
Ingresar en la Universidad Pedagógica pasa por aprobar un examen de admisión. El aumento al salario mínimo pasa por lo que digan las partes involucradas. Se ve que el “pasa por” se ha vuelto una forma verbal de moda desde mediados de año recién pasado. Nos hemos olvidado que los verbos más explícitos ayudan a aclarar mejor la información. Bien se puede afirmar que ingresar en la Universidad Pedagógica depende de la aprobación del examen de admisión o que el aumento al salario mínimo obedece a lo que digan los involucrados.
 
Hay dos yates para viajar a Islas de la Bahía. Un yate es un barco pequeño que sirve más que todo para recreo y no para carga. Pero nuestra gente confunde yate con ferri. Ferry es una nave que transporta vehículos y pasajeros, y regularmente enlaza dos puntos. En Nueva Orleans había (y creo que siempre está) un ferri llamado Creole Queen en el que la gente transportaba carros, motos, bicicletas sólo para recorrrer el Misisipi de orilla a orilla. Antes hubo un ferri entre El Jaral y Pito Solo a orillas del Lago de Yojoa. De la Ceiba a Islas de la Bahía hay goletas y yates, no ferris. Más diríamos que esos yates que viajan a Utila y Roatán son pequeños barcos de pasajeros.
No sé de dónde algunos comunicadores sociales han sacado eso de ropa vanguardista. Algunos hasta hablan de bodas vanguardistas. El vanguardismo se define como el conjunto de las escuelas o tendencias artísticas, nacidas en el siglo XX, tales como el cubismo, el ultraísmo, el dadaísmo, estridentismo, etc., con intención renovadora, de avance y exploración. Tengo la impresión que nuestros cronistas sociales se quieren referir más que todo a la moda actual, pero no creo que sea referido a ese movimiento artístico. 
En esas mismas secciones de algunos periódicos también aparecen con frecuencia frases como su familia le deseó felicitaciones. Felicitación es la acción de felicitar. También es la nota con la que se felicita a la persona. Por consiguiente, se desean felicidades, no felicitaciones.
Nos gusta mucho la parla y no nos basta con la sencillez de la palabra para luego agrandar los términos sin necesidad. No hubo actos delincuenciales. Delincuencial es todo lo alusivo a la delincuencia, pero es más fácil el adjetivo delictivo. Lo mismo sucede con el sustantivo posición que ha originado posicionar, una novedad léxica extendida en el lenguaje periodístico cuyo uso resulta útil, como intransitivo pronominal, con el sentido de adoptar una determinada posición o actitud ante algo: Los profesores se posicionaron con una actitud muy crítica ante la actitud del Gobierno. Pero es innecesario y hasta superable usarlo como sinónimo de colocar. Es incorrecto decir que el Olimpia se posicionó en el primer lugar si lo correcto es que se ubicó, o se colocó, en el primer lugar.
En Honduras manejamos carros a la defensiva. Andar a la defensiva es estar en actitud recelosa y con temor de ser agredido física o moralmente. Entonces esa frase tiene razón de ser. Pero nos parece extraño cuando decimos que don Porfirio Lobo Sosa ha lanzado una ofensiva con el propósito de que su gobierno sea reconocido por la comunidad mundial. Ofensiva es algo que sirve para atacar; algo que ofende o puede ofender. No creemos que don Pepe ande ofendiendo a nadie. Sin embargo, ofensiva, en el caso que aquí se destaca lleva un sentido connotativo, no literal, y significa lucha, trabajo arduo por lograr algo con un propósito moral. Por consiguiente, la palabra está muy bien empleada.
Hay un uso un tanto conflictivo con los apócopes de primero y tercero. Decimos que Victoria fue mi primera novia y que Manuel es el primer esposo de Delmy. Pero en la mayoría de veces los apócopes primer y tercer se usan indistintamente con sustantivos masculinos y femeninos. Pero no, sólo es correcto emplear estas elisiones con sustantivos masculinos: Mi primera carrera la gané a los trece años. Mi primer trabajo fue en una imprenta. Son ranciedades verbales decir mi primer carrera. Es la primer vez que salgo temprano.

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