BLOGS + Quijoterías Polisemia y verborreas Posteado por Cándido Alvarado abril 30, 2012 a las 4:41pm

La lengua se enriquece con la idea de hacer más amplio el mensaje; pero no siempre se logra este objetivo cuando se sobredecora lo que se desea decir. Estas ampliaciones tienen alguna aceptación en el lenguaje oral por la enorme cantidad de recursos expresivos que cuenta esta forma y por el espacio tan abierto que se pueda ofrecer. Pero en la lengua escrita y especialmente en el nivel periodístico esto no es aceptable debido a la rapidez que exige leer noticias. Es cierto que las fuentes informativas generalmente son orales, no escritas, y que por ser así abundan en palabras; no obstante, el reportero está obligado a saber sintetizar mensajes y hacerlos más directos y objetivos. Este no debe dejarse llevar por la emotividad o amplitud léxica del emisor. En una nota aparece el siguiente texto: “Agentes de la Policía Nacional ayer realizaron la captura de un hombre y una mujer en distintos hechos y sectores de esta ciudad por suponerlos responsables del delito de robo de vehículos”. Las capturas no se realizan, simplemente se captura y ya; robar vehículos es un delito. Luego, los sintagmas “realizaron la captura” y “delito de robo de vehículos” no tienen razón de ser; por consiguiente, lo adecuado, lo referencial o lo objetivo habría sido “Agentes de la Policía Nacional ayer capturaron a un hombre y una mujer en distintos hechos y sectores de esta ciudad por suponerlos responsables de robo de vehículos”. Otra verborrea muy común y que de alguna manera quita espacio al contenido noticiosos es el “dieron aviso a las autoridades”, pues es más directo “avisaron a las autoridades”.Otras veces manejamos equivocadamente algunas palabras como si fuesen sinónimos absolutos o relativos. Cuando se trata de cosas materiales, la identidad de significación puede ser absoluta; prueba de ello son los distintos nombres que una misma fruta nos ofrece según las regiones: toronja y pomelo, piña y ananás; lo mismo ocurre con algunos animales: pavo, jolote, guajolote son la misma cosa, no hay discusión. Pero cuando nos salimos del campo material nos encontramos con los sinónimos relativos, aquellos en que hay una diversidad en el matiz, dentro de cierta identidad ideológica. Tal ocurre con “gozo, placer, deleite, gusto” que hacen que podamos aplicar estas palabras en algunos casos, pero en otros no. En otros casos hay vocablos que en definitiva no son sinónimos. Señalaba una nota en un folleto religioso: “En esa iglesia se aplica la caridad, es decir, somos solidarios con todo el mundo”. Darles dinero a los niños de la calle no es ser solidarios con el dolor que aqueja a esas criaturas, eso es caridad, es humillación, es vertical. La solidaridad es horizontal, es colaboración mutua cuando estamos necesitados (palabras de Eduardo Galeano); siendo así, caridad y solidaridad no son sinónimos, son palabras afines. “Freddy Fugón concluyó que esta ciudad requiere la implementación de proyectos urbanos de gran envergadura”, se informaba en un periódico. El sustantivo “envergadura” no debe confundirse con “gran tamaño o mucha importancia”, pues envergadura es el ancho de una vela contado en el grátil (extremidad u orilla de la vela). Pero por extensión es la distancia entre las puntas de las alas abiertas de las aves, de las alas de un avión; incluso se dice que la envergadura es la anchura entre los extremos de los brazos de los humanos. Por consiguiente, envergadura ni siquiera es afín con “gran tamaño, importancia”.

TAGS