BLOGS + Quijoterías Despilfarros de la lengua Posteado por Cándido Alvarado febrero 21, 2013 a las 5:27pm

“Sírvanos dos posturas fritas de ave de corral, un fiambre de artiodáctilo doméstico y una taza de líquido blanco del consorte del bovino”, le pidió una cultiparlista caballero a la mesera de un céntrico y prestigioso hotel del centro de San Pedro Sula; es indudable que la camarera quedó asustada con tan enmarañada orden, como también es un hecho que el “impresionante” cliente cayó en ridículo, pues nada le costaba pedir “dos huevos fritos un embutido de cerdo y una taza de leche”, de esta manera habría hecho más preciso el mensaje al aplicar la economía de la lengua, que no es más que  practicar el sentido común al expresar un concepto o idea y dejarlo en pocas palabras. Pero no solo los cultiparlistas son dados al ringorrango, también el hablante normal cae en despilfarro léxico, como cuando se dice que “es una verdadera pena que Honduras haya caído en el desorden administrativo. Que yo sepa, no hay penas irreales, penas son penas. En un momento, el Presidente dijo que él tenía “plena confianza” en el director del Instituto Nacional Agrario. La confianza si no es plena deja de ser confianza; basta con hablar de confianza, pues si confío a medias en mi mujer, ya no hay confianza.Incluso en el soberano Congreso Nacional se han leído notas que hablan de “funcionarios públicos”, donde eso de “público” es puro consumismo verbal, si ya se sabe que todo funcionario es aplicado al ámbito público, ya sea estatal o municipal; el diario La Prensa es una empresa privada, tiene empleados y ejecutivos, pero no funcionarios. Otro dispendio de la lengua común es el inconsciente uso de “erario público”, erario es el tesoro público de una nación, provincia o pueblo; por consiguiente, basta con decir erario.
Las fórmulas estereotipadas, redundantes y enfáticas pueden dar viveza al estilo, pero también no dejan de ser puras necedades; por ejemplo, un reportero radial informaba que el “pesado camión” (no conozco un camión liviano, todos son pesados) cayó en un “profundo abismo”. Si un abismo no es profundo es como referirnos a una masa de hielo que no sea fría. “Juan tuvo una larga hemorragia de sangre”, ¿habrá otro tipo de hemorragia?; Ese modificador “de sangre” no da ninguna expresividad al sintagma, pues no hay hemorragias que no sean de sangre.
Los cementerios (con su eufemismo “jardín de paz”) públicos de Honduras ya no tienen espacios para darles “cristiana sepultura” a tantas personas que mueren todos los días; otros camposantos resultan muy caros y los dolientes prefieren “cremar” a sus deudos. El exceso oral se da con eso de “cristiana”, ya que en nada tiene que ver el entierro de un muerto con el Salvador del Mundo. Los mayas dejaron muchas sepulturas y no sabían nada de Cristo. Pero a nadie se le ha ocurrido escribir en una nota luctuosa que diga que los restos de Pentapolín Hernández recibirán “cristiana cremación”.”Al regresar a su vivienda ubicada en la colonia Loma Linda, el suboficial fue atacado a disparos por un individuo desconocido”, dice en una nota policial. En este caso es más económica la expresión “Al regresar a su vivienda en la colonia Loma Linda, el suboficial fue atacado a disparos por un individuo desconocido”. En esa misma información aparece: ” A menos de 48 horas de su crimen, a lo interno de la Policía de Investigación prevalecen dudas sobre los posibles móviles que generaron un ataque que cegó la vida del agente”, tremendo inversión sin causa la que hacen estos escribidores (además del mal uso del verbo cegar que en este caso no cabe ni como metáfora) con el castigado “a lo interno” (por cierto muy mal aplicado), si lo más práctico es ” A menos de 48 horas de su crimen, en la Policía de Investigación prevalecen dudas sobre los posibles móviles que generaron un ataque que segó la vida del agente”.

TAGS