BLOGS + Familia ¡El castigo físico en los niños! Posteado por Pedronel González Rodríguez junio 29, 2012 a las 11:02am

Soy madre de tres hijos y hay veces que se ponen muy desobedientes. ¿Es aconsejable castigarlos físicamente? Es efectivo el castigo físico?
En lo personal no estoy de acuerdo con el castigo físico aunque sí estoy de acuerdo con castigar de manera no física. El castigo es efectivo si es impuesto de manera apropiada, por lo tanto deben seguirse algunos criterios al castigar a los hijos. En primer lugar el castigo debe ser inmediato, es decir, que los niños que se portan mal deben ser castigados inmediatamente para que sepan que lo que acaban de hacer está mal. Hay muchos padres que lo que hacen es ir acumulando “facturas” y cuando ya no aguantan más dan vía libre a su enojo y frustración. Esto es un gravísimo error, pues no conduce al aprendizaje del niño, sobre cuál ha sido su conducta errónea. En segundo lugar el castigo debe ser justo sin ser cruel, entiendo por justicia “dar a cada cual lo que le corresponda”, es decir, no menos de lo que corresponde, pues esto sería alcahuetería, ni tampoco más de lo que le corresponde, pues sería crueldad. Es decir que el castigo debe ser proporcional a la falta. En tercer lugar el castigo debe ser seguro, es decir, debe proporcionarse cada vez que el niño se porte mal. Si hay algo que el niño debe saber con certeza es que cada vez que se porte mal será castigado, vale la pena recordar la frase latina “dura lex sed lex”, “dura es la ley pero es la ley” y son los padres quienes deben ser consistentes en aplicar la ley.
Ya hemos visto como debe ser el castigo. Ahora para finalizar quiero hablar sobre las desventajas del castigo. Una primera desventaja es que el castigo sólo suprime la conducta, pero no enseña una conducta más deseable, por lo tanto si el estímulo aversivo o las amenazas de castigo son suprimidas, existe la posibilidad que la conducta negativa vuelva a manifestarse. Una segunda desventaja son las emociones desagradables provocadas por el castigo, ya que estas pueden interferir en el aprendizaje, pensemos en el caso de los niños que están aprendiendo a leer y son regañados por sus maestros, cuando se equivocan, es probable que él regaño del maestro los asuste y hasta confunda teniendo como consecuencia un bloqueo en el aprendizaje. Una tercera desventaja es que el castigo puede confundir a quien lo recibe y transmitirle la idea errónea de que es válido infringir dolor.
Para terminar sólo me resta decir que algunos estudios han demostrado que los niños que experimentan con frecuencia el castigo corporal tienen mayor probabilidades de padecer depresión, conducta antisocial y mayor dificultad para relacionarse con sus compañeros (Matta, 2002).

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