11 de agosto de 2014

Amar a una bailarina

Tengo 27 años y me gustan los bares de solteros; creo que estoy enamorado de una bailarina pero el problema es que en mi familia me han dicho que estoy loco.

R/ Apto para no cardiacos es su ocupación actual y, estimado lector… sabe; Usted está enfrentado a un drama el cual se describe de la siguiente manera; el afecto y el amor no es exclusivo de las personas que viven una vida “aparentemente ordenada” ni mucho menos.

Pero algunos criterios valdría la pena mencionarlos, tales como; lo que el humano frecuenta y tiene como rutina hace que se convierta para el en su estilo de vida, de tal manera que la sensibilidad y la forma de acercarse a ese escenario de “vida nocturna” lo ha envuelto a Usted en la respuesta normal, de acuerdo a sus necesidades exclusivas con la joven en mención; convirtiéndole e insensibilizándolo a la crítica de lo que la sociedad espera de todas las personas en si con respecto a este tema.

Y es que todo el mundo rechaza a las y los “jóvenes de vida alegre” pero esto solamente es nada mas y nada menos producto de lo que los psicólogos llamamos “mascaras sociales” es decir, lo que puede ser bueno para mi estimado lector podría ser malo para Usted y todo dependerá del momento que estemos viviendo en ese escenario para poder aceptarlo y/o rechazarlo. Observe Usted y lea en frio las siguientes definiciones.

En la humanidad hemos tenido lo que se denomina también “prostitución sagrada” y esto ocurrió tanto en la India como en Grecia donde las trabajadoras del sexo eran siervas y esclavas de los dioses; eran cantoras, bailarinas las cuales transmitían las virtudes fecundativas; tiempos aquellos. Pareciera que era un privilegio y la única razón que ellas daban era cumplirle a los “DIOSES”.

Luego la prostitución profana la cual es indiscriminada y comercializada en donde prevalece el uso arbitrario de cuerpo; no importando quien es el “solicitante” y/o cliente; objetivo, el billete y nada mas.

Según los datos estadísticos las trabajadoras del sexo ( antes prostitutas ) provienen en su mayoría de personas de las clases sociales inferiores; generalmente de ambientes familiares desorganizados y moralmente disgregados; también las hay semiprofesionales, y sobre todo las Call-girls, entre las cuales se encuentran personas con estudios y de buena posición, que han realizado de modo consciente su elección.

Hay que distinguir la mentalidad originaria de la trabajadora del sexo de la adquirida en el ejercicio de la prostitución. No obstante en ambos casos; la personalidad de la joven en mención se debilita de forma profunda según van avanzando en la “carrera” en gran parte a causa del régimen de vida: malos tratos y pretensiones de los clientes en cuanto a las demandas sexuales de estos, consumo abundante de alcohol y ahora también de droga, a la que recurren para darse “una escapada” y asi superar la vida diaria de ellas en particular desaliento.

Dicho esto y siendo la cruda y veraz realidad a Usted nada más le tocaría actuar en observancia con lo que la sociedad espera y mire que irónico; según los estudios sociológicos la presencia de las trabajadoras del sexo en cualquier parte del mundo se presenta como un recurso ( aunque no aprobado legalmente en su gran mayoría ) de escape para los que lo solicitan principalmente por la fantasía de bordear los limites del placer; de una aparente practica sexual llevada al extremo y sin compromiso de lazos futuros solo unidos por el momento de “compra” y “venta” de deseos.

Yo le diría que se salga por un par de semanas o meses de ese ambiente y trate de llevar una vida alejada del mismo con el objetivo de evaluarse de si realmente ella es o será suya.