Muchas personas nos preguntan cómo pueden ayudar a los animalitos en Honduras. Una de las opciones que les mencionamos es ser un hogar temporal.
Sin embargo, para algunos, esta es una opción poco conocida, o no están seguros de lo que implica. También sienten temor de encariñarse de un animalito y luego tener que darlo en adopción. Por esto, quiero compartirles un poquito sobre la verdadera experiencia de ofrecerle tu hogar temporalmente a una mascota.
Para ser un hogar temporal se necesitan tres cosas: 1) amor y dedicación a los animales, 2) voluntad y disciplina de darle el tratamiento, y 3) un hogar donde tú y tu familia lo hagan sentir en casa.
Luego de que una mascota es rescatada, es llevada al médico veterinario y se le aplican los primeros auxilios. Dependiendo del caso, puede que permanezca unos dÃas en la clÃnica, o al dÃa siguiente ya puede ser dado de alta. Al ser dado de alta de la clÃnica, la mascota es trasladada al hogar temporal, donde tendrá su proceso de recuperación.
Los dÃas en el hogar temporal son crÃticos. Como hogar temporal, le estarás dando su tratamiento que le hayan dejado los médicos veterinarios. Esto puede incluir dar medicinas, bañarlo semanalmente, y/o cualquier otro tratamiento que los médicos veterinarios indiquen. Sin embargo, la medicina más importante que le estarás proporcionando constantemente es amor y protección.
La mayorÃa de estos animalitos rescatados generalmente son perritos que han sido victimas de abuso, maltrato o negligencia por los seres humanos. Dado lo que han sufrido, muchos de ellos no confÃan en nosotros los humanos y son muy vulnerables. Es por eso que poco a poco, con tu amor y cuidado, le vas a ir enseñando que existen buenas personas que los vamos a cuidar y proteger siempre.
Es aquà cuando empieza lo gratificante. Al pasar los dÃas, iras viendo como se va recuperando ese perrito. Verás como su piel empieza a mejorar, empieza a aumentar de peso, se le van sanando sus heridas. También verás como su mirada va cambiando. Poco a poco empezará a mover la cola, empezará a jugar, y volverá a tener confianza en los humanos.
Cuando el perrito ya este listo y recuperado, se le buscará un hogar permanente que lo quiera adoptar. Si, será triste despedirte del perrito, pero sabrás que hay una familia amorosa que lo esta esperando para ofrecerle un hogar permanente. Y también te confortará saber que si tú lo deseas, podrás ofrecerle otra oportunidad a un siguiente perrito, y asà ayudar a muchos animales.
Y cuando llegue a tu hogar ese próximo perrito con la cola entre las patas, su mirada perdida, sus heridas frescas y con temor y sufrimiento, verás a través de las heridas y sabrás que tú lo transformarás. TU le devolverás la vida, y TU serás su ángel guardián hasta que él vuelva a ser ese perrito que vino al mundo con el deseo de ser el mejor amigo del hombre.
Les comparto unas fotos de dos perritos recién rescatados, y luego listos para ser dados en adopción:
Muchas gracias a nuestros voluntarios que ahorita ofrecen sus casas como hogares temporales, y a los que también han adoptado a mascotas rescatadas. Juntos seguiremos salvando vidas y “Transformando Honduras a través de los animales.”
–Coralia Nuñez para PROANI Honduras
- elia: Este tipo de artÃculos deben ser puestos dentro de...
- Grace: Me alegra mucho saber que existe una organizacion ...
- AmySussell: hay q bueno yo tengo una mascota llamado Ducke y e...
- Proani: Buenas Noches Patricia Desde ya dias estamos trat...
- PATRICIA CORTEZ: ACABO DE PERDER A MI PERRITA LLAMADA BONY (MURIO) ...
Proani es una asociación de protección animal, integrada por personas voluntarias amantes de los animales que velan por el bienestar y derechos de los mismos.
Últimos comentarios



No hay como darle un hogar a alguien que lo necesite. Un animal puede dar tanto amor como un ser humano, los seres humanos deberÃan de dar tanto amor como los animales.
Muy buen artÃculo! Las recompensas de dar un hogar temporal a un animalito abandonado y maltratado son increibles. A mi me ha cambiado la vida. Se lo recomiendo a todos. No nos cuesta nada dar un rinconcito de nuestro hogar.